El prostíbulo de muñecas de Barcelona estaba en un piso alquilado sin permiso

share on:
prostíbulo de muñecas

Ya comentamos por aquí la apertura de este extraño, curioso o como cada uno quiera definirlo negocio en las calles de Ciutat Vella. Un burdel donde las trabajadoras tenían una particular peculiaridad y es que… no estaban vivas. ¡Eran muñecas de carne y hueso! Y sí, digo eran porque la actividad en la misteriosa ubicación (que no era pública) ha terminado, solo dos semanas después de abrir y de llamar la atención de toda la ciudad.

Lo más rocambolesco de todo no es que haya cerrado porque no se haya presentado absolutamente nadie en el local, sino porque el casero (sí, todo se hacía en un piso alquilado) no tenía ni idea de la actividad que ofrecían sus inquilinos.

La Guardia Urbana tampoco estaba muy convencida de la legalidad del caso e investigó a la empresa hasta dar con el paradero del piso. Cuando llegaron al lugar, no quedaba nada. Ni empresa, ni actividad, ni Katy, ni Leiza, ni Aki, ni Niky (las inanimadas trabajadoras de Lumi Dolls). La empresa, que ha sido contactada, manifiesta que se ha mudado por problemas con la infraestructura del piso. Los vecinos dicen que no sabían nada de todo esto y creían que el piso estaba en alquiler.

Así las cosas, la empresa de muñecas ya ha dicho que volverá a abrir en breve, quién sabe dónde y quién sabe cómo. Nosotros esperamos ansiosos noticias de esta rocambolesca historia que avanza a ritmo de culebrón. ¿Qué pasará en el próximo capítulo?

Leave a Response