Barcelona ha dado luz verde a uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de Sants-Montjuïc. La transformación de la conocida Illa Citroën, donde actualmente se ubican instalaciones del grupo automovilístico Stellantis.
Esto permitirá construir más de 200 viviendas nuevas, un gran parque urbano de 22.000 m², nuevos equipamientos públicos, zonas comerciales y una mejor conexión entre barrios. Todo ello sobre un ámbito de 35.500 m² delimitado por la Rambla de Badal, la Riera Blanca, la calle Constitució y la Rambla de los Jardins de Sants.
El nuevo planeamiento, aprobado inicialmente por la Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda, prevé la creación de 104 pisos públicos de alquiler y 110 viviendas privadas con aparcamiento subterráneo. Además, incluye 8.000 m² de suelo para equipamientos de proximidad, la ampliación de la escuela Cavall Bernat y la incorporación de 1.800 m² de locales comerciales en la planta baja de los nuevos edificios.
Un parque verde y accesible que vertebrará el barrio

Uno de los grandes ejes del proyecto es el parque urbano que ocupará el 58% del espacio total, con más de 22.000 m² de zonas verdes, caminos peatonales y recorridos accesibles que conectarán la Rambla de Badal con los Jardins de la Rambla de Sants. Para hacer realidad este parque se demolerán las actuales naves industriales de Stellantis, integrando así una pieza clave en la renovación urbana de la Bordeta.
La promotora de las viviendas privadas asumirá los costes de urbanización del parque, fruto del acuerdo firmado en julio entre el Ayuntamiento y Stellantis España SL, que cede 14.500 m² de suelo a la ciudad.
La propuesta actual es el resultado de un proceso participativo iniciado en octubre de 2024, en el que han participado más de 180 personas. La idea es que, gracias a la eliminación de las barreras industriales, mejore la movilidad peatonal y la conectividad transversal entre la Bordeta y Sants-Badal, así como con el municipio vecino de L’Hospitalet. También se facilitará el acceso a la estación de metro de Santa Eulàlia y a la escuela Cavall Bernat.
Calendario previsto: obras a partir de 2028

Tras esta aprobación inicial, el proyecto entra ahora en una fase de exposición pública de dos meses. Una vez resueltas las alegaciones, el Pleno del Ayuntamiento deberá aprobarlo de forma provisional, y la aprobación definitiva corresponderá a la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona, dependiente de la Generalitat, en el transcurso de 2026.
Las obras de reurbanización están previstas para comenzar en 2028, en paralelo a la tramitación de los instrumentos urbanísticos específicos que permitirán desplegar toda la transformación.