Cuando buscamos escapada de fin de semana desde Barcelona hay pocas opciones más adecuadas que la de Campevànol: a apenas cien kilómetros de Barcelona, una hora y media en coche y con una excursión llena de piscinas naturales para huir del calor.
Rodeado por bosques, pozas y montañas, este pequeño municipio del Ripollès, en pleno Prepirineo, con poco más de 3.000 habitantes, es una escapada perfecta porque reúne todo lo necesario: naturaleza y agua, pero también historia y cultura.
Qué ver en Campdevànol
Quien visite el municipio puede recorrer espacios patrimoniales como el Centre Pyrfer del Ferro i de l’Aigua, pasear entre esculturas en plena naturaleza en el camino hacia Gombrèn, o descubrir que este es el único municipio de España incluido en el Círculo Europeo de Ciudades del Metal.
También las ermitas románicas de su entorno: en la cima del monte Sant Grau, a casi mil metros de altura, hay una ermita con unas vistas que te harán entender por qué este rincón es uno de los secretos mejor guardados del Prepirineo.
Pero lo más impresionantes del paseo llega con la Ruta dels 7 Gorgs, un circuito de 9 kilómetros que te lleva por siete pozas espectaculares y saltos de agua que parecen salidos de un decorado de fantasía. La ruta, que sigue el Torrent de la Cabana, es tan popular que en temporada alta requiere reserva previa.
Ya dentro del pueblo, podemos visitar la pinacoteca dedicada al pintor Josep Coll i Bardolet, una iglesia con un campanario de 46 metros, e incluso una antigua escuela de montaña que se conserva como testimonio del pasado.
