Catalunya está llena de pueblos y paisajes que enamoran tanto en el interior como en el litoral del territorio. Cadaqués es, sin ninguna duda, uno de los destinos más famosos, pero con el paso del tiempo y el crecimiento del turismo, también se ha convertido en uno de los más caros y exclusivos.
Pero hay muchos otros municipios de costa que ofrecen experiencias iguales o muy parecidas y donde los precios son más accesibles para todos los públicos. Hoy os hablamos de L’Ametlla de Mar, un tradicional pueblo de la Costa Daurada donde las aguas turquesas y los turistas se mezclan con los pescadores locales cada verano.
Con más de 20 kilómetros de costa, L’Ametlla es uno de los municipios con más banderas azules de toda Catalunya, hasta 5 entre todas sus playas y calas de arena blanca: La playa de L’Alguer, la Cala Forn, la Cala Sant Jordi d’Alfama, la Cala Calafató y la Cala Pixavaques. Entornos prácticamente vírgenes, perfectos para disfrutar de una jornada de desconexión o para recorrer haciendo senderismo por el Camino de Ronda que los atraviesa.
Un espacio que, aún con todas las comodidades y servicios propios de un área turística, mantiene el encanto de un enclave natural protegido y, gracias a la tradición pesquera y a ser el hogar del codiciado atún rojo, permite disfrutar de actividades únicas que no están disponibles en ningún otro lugar.
Nadar entre atunes de más de 600 kilos
Bañarse con delfines, peces tropicales e incluso tiburones… actividades llamativas, divertidas y muy fotografiables, pero que cada vez estamos más acostumbrados a ver en redes sociales. Pero en l’Ametlla del Mar tienes la posibilidad de nadar rodeado de una especie que impresiona e impone incluso más que cualquier otra: el atún rojo salvaje.
Enormes peces que pueden llegar a medir más de 3 metros y medio de largo y superar los 600 kilos de peso. En L’Ametlla de Mar puedes nadar rodeado de un banco entero de estas criaturas en mitad del Mediterráneo. La actividad se conoce como el Tuna Tour y puedes disfrutarla desde 45 €, en función del tiempo que quieras pasar y, sobre todo, la profundidad a la que quieras descender.
Por supuesto, también podrás disfrutar de este producto de la otra forma posible: degustando el atún rojo Balfegó, uno de los productos más gourmet de toda la costa Mediterránea y una especialidad de muchos restaurantes del pueblo, como El Molí dels Avis.