La gastronomía es un arte que enciende los sentidos: aromas, papilas gustativas, colores y formas apetitosas, texturas y tacto… Todo genera una respuesta en nuestro cerebro. Synapse es un bar que no solo es un bar: aquí conectan los tragos y todos los detalles del ambiente de este lugar con el estado de cada persona. Un ecosistema emocional en el corazón de Barcelona (lo encontramos en Carrer Torrent de l’Olla 113, en pleno barrio de Gràcia).
El objetivo no es solo servir para ser bebido: busca que cada cliente se relacione de manera más consciente con lo que consume. Justo ahí está la clave: pensar en cómo lo que consumimos cambia desde nuestra química interna a nuestra percepción del mundo. Y todo esto, mientras se degustan riquísimos cócteles.

¿Qué estamos catando? ¿Qué estamos sorbiendo? ¿Qué generan estos sabores en nosotros y por qué nos despiertan recuerdos, emociones…? Esta experiencia, este “bar”, propone dedicar una atención plena al disfrute de lo que ofrecen en su carta, con ingredientes frescos y locales, elegidos por su vitalidad y energía y que cambian cada mes según la temporada.
Al otro lado de la barra, los alquimistas: un equipo que estudia la química de los ingredientes, sabores, aromas, texturas… y que no duda en explicar las bondades de cada cóctel. La base de Synapse está en la neurogastronomía aplicada, una disciplina que explora cómo el cerebro interpreta los estímulos sensoriales del gusto y cómo estos influyen en las emociones.
En la carta encontraremos cócteles de autor. Cada uno, estimula un neurotransmisor diferente. Es lo que ocurre con Sinapsis Cítrica 5-HT, con ginebra, infusión de lavanda, esencia de vainilla, zumo de limón, sirope de miel, romero, orange bitter y solución salina, ingredientes que estimulan la serotonina. O Glu Prisma V, con tequila Silver, agua de tomate clarificada, cordial de ciruela, tallos de cilantro, zumo de lima, solución salina y top soda, que activan la dopamina.