Hay días en Les Corts en los que el asfalto parece latir a un ritmo distinto. Cuando el balón está a punto de rodar en el estadio azulgrana, las calles aledañas se transforman en un laberinto de cortes y desvíos que alteran inevitablemente el pulso cotidiano del barrio. Para devolver un poco de esa ansiada normalidad a los vecinos y esquivar el aislamiento, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) pondrá en marcha un nuevo servicio especial de autobús.
Coincidiendo con el arranque de la temporada, esta ruta de carácter circular operará de forma exclusiva los días en los que el FC Barcelona juegue en el Spotify Camp Nou. La misión de este vehículo es sencilla pero vital para el vecindario: sortear las barreras impuestas por los operativos de seguridad y tráfico, enlazando las zonas más afectadas por las aglomeraciones y garantizando que los residentes del distrito puedan seguir moviéndose y conectando con las líneas regulares de transporte público.
Un anillo de seis kilómetros por Les Corts
Para conseguir que la movilidad no sea un dolor de cabeza, el autobús trazará un recorrido circular de aproximadamente seis kilómetros. El punto de partida se ubicará en la zona del intercambiador de Ernest Lluch, justo en la calle del Camí de Torre Melina.
Desde allí, el vehículo navegará por la carretera de Collblanc, subirá por Cardenal Reig y la avenida de Sant Ramon Nonat para regresar brevemente a la carretera de Collblanc. Continuará su ruta por la avenida de Madrid, la Gran Via de Carles III, la Diagonal, y bajará por las avenidas del Doctor Marañón y de Xile hasta completar el círculo de vuelta en el Camí de Torre Melina. Este itinerario está pensado para dar cobertura a las paradas más estratégicas que suelen quedar desconectadas durante los eventos deportivos.
Los tiempos: antes, durante y después del pitido final
El servicio no solo funcionará mientras ruede la pelota. El autobús arrancará sus motores dos horas antes de que comience cada partido, seguirá dando vueltas ininterrumpidamente durante el encuentro y no se retirará hasta una hora y media después de que acabe.
La idea es que los vecinos no tengan que esperar demasiado: la frecuencia de paso será de unos 15 minutos, y el autobús tardará aproximadamente 32 minutos en completar todo su recorrido circular. Eso sí, desde TMB avisan que estos tiempos podrían estirarse ligeramente dependiendo de cómo respire el tráfico en la zona, sobre todo en los momentos en que las calles estén más llenas de gente.
Para que nadie se pierda buscando su parada, las marquesinas afectadas por el recorrido contarán con indicaciones específicas, tanto en carteles fijos como en pantallas dinámicas, que ayudarán a orientar a los pasajeros. Además, todos los detalles sobre los horarios, los enlaces con otros autobuses y posibles alteraciones en tiempo real estarán a un clic de distancia en la página web oficial y en la aplicación móvil de TMB.
Quizás te interesa: