La Fundación ”la Caixa” y el Centre Pompidou han organizado la exposición Chez Matisse, una propuesta que analiza la trayectoria del pintor francés a través de casi un centenar de piezas. La colección sumó 45 obras originales de Matisse y 49 creaciones de otros autores que permiten trazar un mapa de influencias recíprocas entre el artista y las vanguardias del siglo XX.
El itinerario se divide en ocho secciones cronológicas. El recorrido comienza con sus primeros trabajos bajo la tutela de Gustave Moreau y avanzó hacia la ruptura del fauvismo, etapa en la que el color abandonó su función descriptiva para estructurar la forma de manera autónoma.
A partir de la década de 1940, Matisse sustituyó el uso del pincel por las tijeras. En esta fase final, el creador utilizó papeles recortados para trabajar directamente sobre la materia cromática, técnica que alcanzó su máxima expresión en obras como las láminas de la serie Jazz.
La muestra establece una conexión directa entre Matisse y figuras como Picasso, Braque o Sonia Delaunay. Esta comparativa evidenció la huella del artista francés en corrientes como el expresionismo alemán, el neoprimitivismo ruso y la abstracción estadounidense de décadas posteriores.
Entre las piezas destacadas figuró Luxe, calme et volupté, una obra donde la fragmentación del color anticipó los cimientos de la pintura moderna. El centro cultural mantendrá el acceso disponible de lunes a domingo, entre las 10:00 y las 20:00 horas, con una tarifa general de 6 euros.