Seguro que alguna vez has escuchado la frase «para disfrutar del paisaje hay que asomarse al precipicio» o alguna de sus variantes, pues es probablemente la forma más acertada de explicar el destino que os presentamos en este artículo.
A 3 horas de Barcelona, en la frontera entre Catalunya y Aragón, existe una ruta senderista que es diferente a cualquier otra que hayas hecho antes. Un camino perforado en la propia roca de la montaña a más de 500 metros de altura y con unas vistas que nada tienen que envidiarle al Gran Cañón del Colorado.
Hablamos del camino del desfiladero en el Congost de Mont-Rebei, una ruta no apta para gente con vértigo, y que combina un sendero perforado en la montaña, pasarelas de madera, un puente colgante y una vistas al río Noguera Ribagorzana insuperables. Existen dos caminos posibles: uno más breve de unos 9 kilómetros y otro más extenso que alcanza los 16 kilómetros de distancia.
Ambas rutas son de dificultad media, aunque conviene salir preparado, especialmente en días de altas temperaturas o con mucho sol. Si las condiciones climáticas acompañan también es una reserva natural ideal para observar aves como el águila real y animales como la nutria.
Congost de Mont-Rebei: actividades, horario y zonas de descanso

Aunque es una escapada que se puede hacer en un solo día, el Congost de Mont-Rebei y la Sierra del Montsec es un enclave natural que permite hacer muchas actividades diferentes y disfrutar de la naturaleza en una experiencia mucho más completa.
La ruta está abierta y es gratuita para quienes quieran recorrerla, pero es recomendable iniciarla desde alguno de los dos aparcamientos disponibles. El precio es de 10€ sin reserva o de 8€ si reservas online desde la página web del Congost de Mont-Rebei. El horario de apertura desde marzo hasta mediados de octubre es de 7.30 a 20.00 horas y en los meses de octubre a marzo es de 8.30 a 17.00 horas.
Si buscas un lugar donde comer o pasar la noche, el pueblo más cercano es el Puente de Montaña, a 15 minutos de distancia y con alojamientos disponibles. Otras opciones son Tremp (a unos 45 minutos en coche), aunque mucho más grande y con más opciones tanto en el propio municipio o en el camino, Graus (a unos 50 minutos) o Àger (a una hora de distancia).
Además, el lugar tiene una gran oferta de actividades para completar la escapada: rutas a caballo, excursiones en kayak, saltos en parapente para los más atrevidos y hasta una experiencia apícola visitando la colmena y con degustación de miel.