Que el norte de Catalunya posee algunos de los paisajes naturales más bonitos y únicos del país es materia conocimiento popular, pero lo que muchos no saben es que algunos de estos parajes cuentan historias sobre nuestro pasado que son incluso más impresionantes que sus vistas.
El Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici es una inmensa joya que aglutina más de 200 lagos diferentes, rodeados de riscos de casi 3.000 metros de altura y los meandros (aigüestortes) que caracterizan a este lugar. Una combinación de factores tan excepcional que lo convierten en uno de los entornos mejor preservados de toda Europa con más de 14.000 hectáreas de terreno protegido.
Pero si hay algo que defina a este parque como un lugar irrepetible es su origen: sus ríos, lagos y cascadas nacen de glaciares que se derritieron por completo tras la última Edad de Hielo, hace unos 15.000 años, y que son los que le han dado la forma al territorio.
Un destino para la observación de estrellas y de especies autóctonas
Todas estas condiciones convierten a este parque nacional en un destino obligatorio para los amantes de la naturaleza, ya que se pueden avistar especies autóctonas y exclusivas de este área. El rebeco pirenaico, el tritón pirenaico, el desmán de los Pirineos o el famoso quebrantahuesos son solo algunos de los nombres más destacados.
Pero si no eres demasiado diestro para el avistamiento de aves, hay otra forma de disfrutar del paisaje más sencilla. La UNESCO certificó al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici como Reserva y Destino Turístico Starlight, es decir, uno de los mejores lugares del mundo para observar las estrellas. La altitud, la ubicación y la falta de contaminación lumínica hacen que desde cualquier punto de la reserva se pueda observar el cielo con facilidad.
Asentamientos de hace más de 10.000 años
Si te invade el espíritu aventurero o eres fan de Indiana Jones, durante las últimas décadas varios equipos de arqueólogos han estado estudiando al zona y han encontrado asentamientos con más de 10 milenios de antigüedad.
No obstante, no son espacios fáciles de visitar. Se trata de estructuras y asentamientos al aire libre, algunos dentro de cuevas naturales y otros mucho más recientes. Son visibles si encuentras su ubicación exacta, pero no están musealizados ni indicados para los senderistas.
Rafting y barranquismo en el río Noguera Pallaresa
Para aquellos que busquen una escapada algo más intensa y divertida, en el mismo parque nacional hay empresas que ofrecen actividades y deportes acuáticos mucho más extremos y que solo son posibles entornos como este. Por un precio bastante asequible podéis disfrutar de un día en familia haciendo rafting por el río Noguera Pallaresa, o bien, descubrir el barranquismo deslizándoos por distintos cañones y barrancos que se encuentran en el mismo río y sus afluentes.