Hay una cosa que pasa siempre en Primavera Sound. Llegas con un plan, con tu lineup marcado, con tus horarios optimizados como si fueras a hacer un Ironman, y a los veinte minutos ya estás perdido entre la multitud preguntándote dónde conseguir algo de comer que no sea una hamburguesa americana sin alma. ¿Dónde está la gastronomía local?
Este año hay solución. Y está escondida debajo de la rampa que va hacia los escenarios Schwarzkopf y Cupra, una joya oculta que se estrena este año en la que valdrá la pena parar a descansar.
El espacio que no parece un espacio

Lo primero que te llama la atención es la estructura. Fever, en colaboración con el colectivo creativo NAKED SPACE, ha construido una instalación inflable de gran escala que parece sacada de una película de ciencia ficción. NAKED SPACE trabaja con formas efímeras que transforman el entorno sin imponerle nada, y se nota. El minimalismo manda. Un espacio que respira, que tiene curvas, y que tiene algo orgánico que no esperabas encontrar dentro de un festival de esta escala.
Dentro hay auriculares colgando del techo. Te los pones y puedes escuchar cualquier escenario del festival en tiempo real, todos a la vez si quieres, desde ahí quieto, sin moverte, sin empujar a nadie. Una forma bastante zen de vivir Primavera Sound que hasta ahora nadie había inventado. Aunque tengas un horario ajustado, puedes llegar a todo desde Fever House.
La parte en la que Mesa Lobo nos salva la vida

Mesa Lobo es uno de esos sitios de Barcelona con platillos metalicos. Cocina libre, local, creativa, con producto de la tierra. Han aparecido en Vogue gracias a sus vinos naturales y ahora que nosotros también les conocemos, no difundamos un secreto tan bien guardado.
En Fever House tienen un menú de platillos que es, sin exagerar, lo mejor que hemos comido en un festival en años.

El bikini de panceta con pork demi-glace es exactamente lo que imaginas y más. El skewer de calamar con romesco y alioli de tinta sabe como te imaginas que sabe Barcelona. El cremoso de chocolate con fresas asadas y mascarpone de vainilla es el tipo de postre que te hace recordar por qué siempre hay que guardar sitio para el final indulgente. Los gnocchi y las croquetas son parada obligatoria.
Para beber, vinos de So de Tardor — producto de aquí, de la tierra, de los que te explican de dónde vienen y por qué importa. El tipo de vino que bebes despacito y que merece ser disfrutado sentado en un puf etéreo como los que hay en Fever House.
Los DJs que no suenan en ningún escenario grande: la escena local

De 18:00 a 19:00, cada día, Fever House cede el espacio a un DJ de la escena underground de Barcelona. No son los nombres del cartel principal. Son los nombres que dentro de dos años estarán en ese cartel, y nosotros los estamos viendo aquí, de cerca, con un vaso de vino en la mano. Ojo, que este cartel también te interesa:
Jueves — @hello.sasy
Viernes — @sofysuars
Sábado — @fillodeportaberta
Estos DJs forman parte del programa de Primavera Sound, así que si estás organizando tu horario personalizado desde su aplicación, te recomendamos que les incluyas en tus favoritos una parada por Fever House.
Cómo llegar
Fever House está abierto todos los días del festival, de 16:00 a 23:00. El acceso es exclusivo para asistentes con entrada de Primavera Sound, y no ecesitas nada más para asegurar tu plaza.
📍 Parc del Fòrum, debajo de la rampa hacia Schwarzkopf y Cupra.