Que Barcelona es una ciudad cara no es ninguna novedad para quien paga un alquiler o se toma un café en una terraza del Eixample. Sin embargo, cuando hablamos de lo que entra en la cuenta corriente a final de mes, la capital no es la que se lleva la medalla de oro. Un reciente informe experimental del Idescat (Institut d’Estadística de Catalunya) ha puesto cifras exactas a los ingresos de los catalanes en 2024, y los resultados dibujan un mapa de contrastes muy marcado entre los municipios de más de 50.000 habitantes.
Si echamos un vistazo al podio, Sant Cugat del Vallès sigue jugando en su propia liga. Con un salario medio bruto de 54.549 euros anuales, sus residentes ganan, de media, unos 22.000 euros más que el conjunto de los catalanes. Es una cifra que marea y que sitúa a este municipio muy por encima de sus seguidores más inmediatos: Castelldefels, con 38.570 euros, y la ciudad de Barcelona, que se queda en tercera posición con una media de 36.466 euros.
La brecha entre vecinos: del Vallès a Santa Coloma
Lo curioso de estos datos no es solo ver quién está arriba, sino la distancia sideral que hay con el otro extremo de la lista. Mientras que en Sant Cugat la bonanza parece la norma, en la otra cara de la moneda encontramos a Santa Coloma de Gramenet, donde el salario medio bruto se sitúa en 26.003 euros. Esto significa que, cruzando apenas unos límites municipales, la diferencia salarial puede llegar a ser de más del doble.
Junto a Santa Coloma, municipios como L’Hospitalet de Llobregat (26.638 €) y Reus (26.922 €) cierran la parte baja de la tabla. Son datos que reflejan la realidad socioeconómica de los cinturones metropolitanos, donde a pesar del aumento generalizado de los salarios en casi todas las ciudades respecto al año anterior, el coste de la vida sigue apretando con fuerza.
Un respiro salarial (casi) generalizado
La buena noticia dentro de esta radiografía es que 2024 ha sido un año de crecimiento. Según el Idescat, prácticamente todos los grandes municipios han visto cómo los ingresos brutos de sus ciudadanos subían. Sant Cugat no solo es la que más gana, sino también la que más crece con un repunte del 5,9%, seguida de cerca por Mollet del Vallès y Granollers.
La única excepción a esta tendencia positiva la encontramos en Manresa, donde los sueldos se han mantenido prácticamente estancados, con una ligerísima variación negativa del 0,1%. Por otro lado, ciudades como Girona o Badalona también han registrado incrementos, aunque de forma mucho más tímida que la media catalana, que se sitúa en un crecimiento del 3,0%.
Sectores y género: donde está el dinero
Si te estás preguntando dónde hay que trabajar para acercarse a esas cifras de Sant Cugat, la respuesta suele estar en los despachos o en las fábricas más punteras. A nivel general en Cataluña, los sectores de comunicaciones, actividades financieras e inmobiliarias son los que mejor pagan, con una media de 45.469 euros. No obstante, en lugares como Castelldefels o la propia Tarragona, es la industria la que sigue tirando del carro de los salarios más altos.
El estudio también arroja luz sobre una asignatura pendiente: la brecha de género. Aunque en Barcelona las mujeres tienen uno de los salarios medios más altos del territorio (33.349 €), siguen estando por debajo de la media masculina de la ciudad. A nivel global en Cataluña, la diferencia es de casi 6.000 euros anuales entre hombres y mujeres, una cifra que nos recuerda que, más allá de los rankings de ciudades, todavía queda mucho camino por recorrer en el equilibrio de nuestras nóminas.