El mundo geganter suma una nueva figura con ADN blaugrana y espíritu festivo. Se trata del Lamine de Faió, el nuevo gegantó de la Associació Gegants Eduard, en Ivard s’Urgell (Lleida) y primer gegant dedicado a un futbolista del Barça en activo.
El gegantó, muy parecido a Lamine Yamal (pero sin su nombre, para evitar problemas de derechos de imagen), es de Ivars d’Urgell (Lleida), pero se inauguró este agosto durante el 15º aniversario de la Penya Blaugrana de Faió, muy amiga, ante más de 200 personas. El acto contó con padrinos de lujo: la propia Penya Blaugrana, el exjugador del Barça Rafael Zuviría (1977–1982), que levantó 2 Copas del Rey y 2 Recopas de Europa, y Lluís Pérez, miembro de la comisión social del FC Barcelona.
El gegant nacido de un capgros

Los datos técnicos también impresionan: el gegantó pesa 13 kilos, mide 2,40 metros de altura y tiene los brazos fijos con el modelo 304. Una figura ligera pero vistosa, pensada para bailar y lucirse en las plazas.
El gegantó fue creado por el constructor Miquel Escobedo y vestido por la modista Pepa Pascual, responsables de darle forma y detalles. Y es que detrás del Lamine hay una historia de raíces familiares y casualidades. Como explica Josep Rubiol, presidente de la Associació Gegants Eduard, de Ivars d’Urgell, todo empezó este mismo año.
“Nuestra asociación nació en enero. Nos regalaron al Caballero Narcís. Y cuando mis suegros se jubilaron, en casa apareció un capgròs medio destruido. Entonces mi nieto dijo: ¿por qué no hacemos un Lamine Yamal?”. Y así ha sido. De hecho, sirve para luchar contra la falta de relevo generacional en los gegants, ya que los menores tienen muchas más ganas, de golpe, de levantar un Lamine.

Con los suegros originarios de Faió, en la Franja, y coincidiendo con el 15º aniversario de la Penya Blaugrana local, la idea se convirtió en realidad. Aunque no cuentan con los derechos oficiales de imagen, el gegantó lleva el nombre de Lamine de Faió y ya forma parte de la colla.
La segunda gran presentación del gegant llegó el domingo 24 de agosto, cuando el Lamine pisó por primera vez las calles en movimiento en la Festa Major de Bellmunt d’Urgell. Allí desfiló acompañado por el Cultural Cappont, bailó ante un público entregado y compartió pasacalles con la colla gegantera de Castellnou de Seana.
Ahora, el gegant pasará a formar parte de la plantilla fija de los gegants de Ivars d’Urgell. ¿Y si el jugador fracasa y deja de ser una estrella? «Bueno», responde Rubiol, «por suerte, este gegantó salió de manera espontánea y con poca inversión… así que falla (que esperemos que no), ya veremos».