Disfrutar de una cena en Barcelona y amanecer viendo los canales de Venecia podría dejar de ser una odisea logística para convertirse en una realidad competitiva en el horizonte de 2040.
La Comisión Europea ha presentado su nueva hoja de ruta para el Corredor Mediterráneo, un plan de infraestructuras que promete conectar la capital catalana con el norte de Italia en tiempos récord: 8 horas hasta Milán y 10 horas y media hasta Venecia mediante alta velocidad.

El gráfico difundido por las instituciones europeas proyecta una reducción drástica de los tiempos de viaje gracias a la finalización de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T). Sin embargo, no solo depende de conectar vías: la infraestructura permitirá la velocidad, pero la comodidad dependerá de la gestión de los transbordos y la oferta comercial de las operadoras.
¿Cuánto se tardará en llegar a Milán y Venecia desde Barcelona?

La conexión con Turín y Milán, el corazón económico de Italia, es la gran apuesta del tramo internacional. El plan estima reducir el trayecto de las actuales 12 horas y 20 minutos (que a menudo implican largas esperas) a 8 horas y 10 minutos para Milán y poco más de 7 horas para Turín.
Hoy en día, el viaje en tren requiere, en la inmensa mayoría de los casos, un transbordo en ciudades francesas como Lyon o Montpellier, y en ocasiones un segundo cambio de tren.
Aunque la infraestructura de 2040 permitirá técnicamente un «tren directo» de alta velocidad, es probable que los viajeros deban seguir realizando al menos un transbordo en Francia (nodo de Lyon o Marsella) hasta que operadoras como Renfe, SNCF o Trenitalia decidan lanzar una línea comercial directa sin interrupciones.
La red contempla una extensión hasta Liubliana, la capital de Eslovenia, en un trayecto de 15 horas desde Barcelona.
Otra parte del plan es la conexión con Venecia. El documento prevé un tiempo de viaje de 10 horas y 30 minutos, frente a las más de 21 horas teóricas que supone el trayecto actual, al combinar varios trenes regionales y de alta velocidad.
Un trayecto de 10 horas permitiría salir de Barcelona a las 21 horas y llegar a Venecia a las 07:30 horas del día siguiente, por ejemplo, en caso de adoptarse el tren nocturno.
No obstante, estas estimaciones dependen de que Francia complete sus tramos pendientes de alta velocidad, especialmente el tramo Montpellier-Perpiñán, considerado el gran «cuello de botella» actual del Corredor Mediterráneo.
El plan 2040 no solo mira a Europa. La mejora de la conectividad hacia el sur de la Península Ibérica permitirá también conectar Barcelona con Valencia en unas 2 horas y hacer la red extensible hasta Murcia.