El largamente esperado Corredor Mediterráneo empieza a tomar forma en uno de sus tramos clave: el que une el litoral entre Cataluña y la Comunidad Valenciana. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado que en 2027, Barcelona, Valencia y Alicante estarán conectadas por alta velocidad.
La gran noticia para los viajeros es la drástica reducción del tiempo de viaje. Se espera que el trayecto entre Barcelona y Valencia se complete en tan solo dos horas, reduciendo considerablemente las tres o cuatro horas que se tardan actualmente. La conexión entre Valencia y Alicante también se acortará hasta unos 50 minutos.
Las vías que pasarán al ancho internacional
Para lograr este hito, se deben finalizar los trabajos de cambio de vía para introducir el ancho internacional (estándar europeo) en varios tramos pendientes, especialmente entre Tarragona y Castellón, y entre Xàtiva y La Encina. Esta obra es crucial no solo para el transporte de pasajeros, sino también para el flujo de mercancías hacia Europa, que es vital para la economía catalana.
El proyecto, en el que ya se han invertido más de 8.000 millones de euros, también permitirá crear un nuevo servicio de Cercanías de alta velocidad que conectará Castellón, Valencia y Alicante, facilitando la movilidad diaria en la comunidad vecina
A pesar del optimismo y el avance «positivo» de las obras, hay una contrapartida ineludible. El ministro Puente ha confirmado que será necesario interrumpir la circulación en algunos puntos de la vía entre Barcelona y Valencia en las próximas fechas para poder completar la instalación del ancho internacional. Los detalles de estas afectaciones se anunciarán próximamente.