En el barrio de Sant Andreu avanza la construcción de Ca l’Ordit, un edificio de 62 viviendas que se convertirá en el mayor proyecto de vivienda cooperativa en cesión de uso de toda Catalunya y del resto del Estado. Impulsado por la entidad Sostre Cívic, el bloque busca desmentir la idea de que este modelo habitacional equivale a vivir en una comuna. Cada familia o unidad de convivencia dispone de su propio espacio cerrado con llave, equipado con cocina, baño y habitaciones privadas, pero sumado a una amplia estructura de instalaciones compartidas.
Un modelo fuera del mercado especulativo
El régimen de cesión de uso establece que las personas que acceden a estos pisos no son propietarias ni inquilinas tradicionales, sino usuarias. Los residentes abonan únicamente la cantidad mensual equivalente al coste real de lo que supone la construcción y el mantenimiento de su vivienda. Según los promotores, que confirmaron el inicio del proyecto de obras en 2023, esta fórmula permite crear viviendas asequibles que quedan blindadas a largo plazo frente a las fluctuaciones y dinámicas del mercado inmobiliario especulativo.
Accesibilidad e integración con el entorno
El diseño del complejo arquitectónico tiene muy en cuenta a sus vecinos inmediatos. Justo al lado de la obra se encuentra TEB, una cooperativa que trabaja de forma integral con personas con discapacidad. Fruto de esta proximidad y de la colaboración, el nuevo proyecto ha reservado varias de sus viviendas de forma específica para las personas usuarias de esta entidad. Para garantizar su autonomía en el día a día, la construcción pone especial énfasis en la accesibilidad integral, con la eliminación total de barreras arquitectónicas y la creación de espacios transitables y adaptados para personas en silla de ruedas o con movilidad reducida.
Disponer de metros cuadrados adicionales destinados a zonas comunes permite a los residentes disfrutar de instalaciones que serían difíciles de asumir económicamente para una sola persona en un piso convencional. Esta estructura colectiva busca ofrecer una mayor red de seguridad y facilitar recursos compartidos, apoyándose en la idea de que la vida en comunidad permite acceder a mejores condiciones materiales y habitacionales.