Con el encendido de las luces, la ciudad condal ha dado la bienvenida oficial a la temporada navideña, y con ella, regresan los planes más gélidos (y divertidos) de la agenda. Si eres de los que cambia el turrón por los patines, estás de suerte. La pista de hielo más grande que encontrarás cerca de Barcelona, con sus imponentes 525 metros cuadrados de superficie, ha confirmado su apertura.
El frío, o la falta de él, no serán excusa. La instalación, que se consolida como una de las paradas obligatorias de la Navidad metropolitana, está completamente cubierta por una carpa gigante, permitiendo disfrutar del patinaje incluso si el tiempo se pone juguetón.
Dónde está la pista de hielo
La gran instalación se encuentra en Castelldefels, a menos de media hora en coche o en transporte público del centro de Barcelona, concretamente en la plaza Teresa Claramunt. Con 35 metros de largo por 15 metros de ancho, sus 525 m² la convierten en la más extensa de la zona en este formato.
Abrirá sus puertas al público el 28 de noviembre y se mantendrá activa hasta el 7 de enero, ofreciendo casi seis semanas de diversión sobre hielo. Para quienes quieran iniciarse o pulir su técnica, la organización ha anunciado que habrá clases grupales de patinaje, pensadas tanto para principiantes como para patinadores con un nivel intermedio.
Precios y horarios
En cuanto al bolsillo, la buena noticia es que el precio se mantiene accesible. La entrada cuesta 7 euros por una sesión de 30 minutos, un coste que ya incluye el alquiler de los patines, asegurando una experiencia completa y sin sorpresas de última hora.
El horario será amplio para que nadie se quede con las ganas:
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De lunes a viernes: abrirá de 16:00 a 22:00 horas.
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Sábados, domingos y festivos: amplía la diversión con un doble turno, de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 22:00 horas.
Además de patinar, la pista no solo ofrece hielo. La instalación mantiene su compromiso con la sostenibilidad, respetando los estándares europeos de eficiencia energética. Por si fuera poco, habrá también un servicio de bar y comida para reponer energías después de deslizarse.
Si quieres más opciones, recuerda que Barcelona capital también cuenta con otras propuestas de hielo por estas fechas, como la que acoge el Moll de la Fusta o la del Tibidabo. No obstante, si buscas la más grande y te apetece una escapada rápida cerca de la ciudad, la de Castelldefels es sin duda una candidata de peso.