A Montjuïc le está naciendo un nuevo corazón, y no es precisamente pequeño. Si alguna vez te has quedado embobado mirando las columnas de Puig i Cadafalch y pensando que a ese entorno le faltaba «algo» para terminar de explotar, el Ayuntamiento y la Generalitat acaban de dar la respuesta.
El proyecto de ampliación del MNAC ya es una realidad sobre el papel: una reforma faraónica de más de 112 millones de euros que convertirá al museo en un trasatlántico cultural de 70.000 metros cuadrados.
El doble de espacio expositivo

La gran novedad no es solo que el museo crezca, sino cómo lo hace. El MNAC «bajará» de su pedestal en el Palau Nacional para colonizar el Pabellón Victoria Eugenia, ese edificio elegante que flanquea las fuentes y que hasta ahora solo veíamos cobrar vida en ferias puntuales.
Ambos edificios quedarán conectados por un pasaje funcional, creando un eje artístico que permitirá caminar por la historia del arte catalán sin salir del recinto.
Del Románico al cómic: un salto al siglo XXI

La falta de espacio era, hasta ahora, el gran drama del MNAC. Con esta ampliación, el museo por fin podrá sacar del almacén las piezas de la posguerra y la segunda mitad del siglo XX que no tenían sitio en las salas actuales. Por primera vez, disciplinas como el cómic o la fotografía tendrán un peso estable, permitiendo que el relato del museo no se detenga en los años 40, sino que llegue hasta nuestros días.
El diseño, a cargo de los estudios HArquitectes y Christ & Gantenbein, apuesta por la sostenibilidad y el respeto al patrimonio. No se trata de construir un «parche» moderno, sino de rehabilitar con mimo la obra de Puig i Cadafalch para que el nuevo MNAC sea, en palabras del alcalde Collboni, el epicentro de la «nueva Montjuïc».
Un nuevo horizonte para el centenario de 1929

Este movimiento no es casualidad. Barcelona ya tiene la vista puesta en 2029, el año en que se cumplirá un siglo de la Exposición Internacional que transformó la montaña. La idea es que para esa fecha, el entorno de Plaza España y la falda de Montjuïc hayan culminado su metamorfosis: entre la reforma de la Fira, el nuevo Palacio de Congresos en el Pabellón Alfonso XIII y este «super-MNAC», el polo cultural de la ciudad será capaz de mirar de tú a tú a los grandes distritos museísticos de Europa.
Más allá de los cuadros y las esculturas, el proyecto busca que el museo sea más permeable. Se mejorarán los accesos desde la trama urbana para que subir a Montjuïc no sea una excursión, sino un paseo orgánico. Al final, lo que se busca es que el MNAC deje de ser ese castillo lejano en lo alto de la escalera mecánica para convertirse en un espacio donde los barcelonistas, simplemente, quieran estar.
Antes de su incorporación al MNAC: la programación del Pabellón Victòria Eugènia
Mientras el proyecto de ampliación del MNAC sigue su curso, el Pabellón Victoria Eugenia no detiene su actividad y se prepara para recibir la primavera con Los últimos días de Pompeya. Esta exposición inmersiva, premiada por +Historia de National Geographic en 2024, combina arqueología, historia y tecnología para sumergir al público en la antigua ciudad romana de Pompeya. Una oportunidad para redescubrir el edificio de Puig i Cadafalch antes de su integración definitiva en el museo, a través de un viaje interactivo que incluye desde luchas de gladiadores hasta la erupción del Vesubio.