La reconstrucción del Pont del Petroli de Badalona comienza este junio con el objetivo de recuperar una infraestructura que quedó inutilizable tras los daños causados por el temporal Gloria en enero de 2020. Los trabajos cuentan con un presupuesto de 4.082.786,64 euros, financiados de forma conjunta por el Ayuntamiento de Badalona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), y se prevé que finalicen a finales del año 2026.
La intervención arquitectónica abarca la totalidad del puente, que cuenta con una longitud de 234,5 metros y una anchura de 3,20 metros, además de una plataforma final de unos 130 metros cuadrados. El proyecto se gestiona tras la firma de un convenio de colaboración entre ambas administraciones en octubre de 2024, enmarcado en el Programa de actuaciones de cohesión territorial (PACTE) del Plan metropolitano de inversiones 2020-2023.
Un diseño adaptado a los retos climáticos
La nueva estructura se ha proyectado bajo criterios de sostenibilidad y resiliencia para soportar temporales de mayor intensidad. La propuesta técnica ha sido validada por el Laboratorio de Ingeniería Marítima de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) mediante simulaciones a escala y modelos numéricos en tres dimensiones.
Ramon Torra, gerente del AMB, señala que la obra ejemplifica el diseño del espacio público actual ante los efectos del cambio climático, destacando que el futuro puente está preparado para resistir fenómenos meteorológicos adversos severos. Asimismo, explica que la intervención “simboliza la restauración de un patrimonio histórico que queremos conservar y reforzar”, vinculándolo al pasado industrial y a la identidad del litoral metropolitano norte.
Por su parte, el alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, remarca el valor sentimental del espacio, afirmando que “el Pont del Petroli es más que una infraestructura, es una parte fundamental de la identidad emocional de la ciudad”. El primer edil apunta que los trabajos suponen “recuperar una parte del alma de Badalona después de seis años cerrado” y advierte que las obras generarán molestias a los vecinos, aunque se muestra convencido de que comprenderán las afectaciones.
Fases y metodología de la obra marítima
Los trabajos iniciales se concentran durante el mes de mayo en el puerto de Badalona, donde se realiza la recepción de los materiales prefabricados. A partir de los primeros días de junio, las labores se trasladarán al propio puente y se ejecutarán desde el mar mediante una pontona, una embarcación específica que se anclará al fondo marino para trabajar minimizando el impacto del oleaje.
El proceso constructivo se dividirá en las siguientes fases:
- Demolición y retirada: Se derribarán los tramos afectados estructuralmente por los temporales, se retirará la antigua plataforma inutilizada y se extraerán los pilones antiguos.
- Reconstrucción: Se levantarán los tramos dañados y se instalará la nueva plataforma final. Los tramos de vigas rectas se sustituirán por elementos nuevos adaptados a la normativa vigente, mientras que las vigas no dañadas se repararán para subsanar fisuras y desconchados.
- Protección y acabados: Se aplicará un tratamiento superficial de pintura a todo el conjunto para prolongar su vida útil y unificar el acabado. Para terminar, se renovarán el alumbrado, la barandilla y el pavimento de madera.
Mayor resistencia hidrodinámica
La nueva plataforma final se ha diseñado con forma de anillo redondo y dispondrá de una superficie de 132 metros cuadrados, con una apertura central de 19 metros cuadrados. Su estructura metálica se apoyará sobre 11 pilones de 80 centímetros de diámetro, que se anclarán a unos 12 metros de profundidad bajo la arena del fondo marino. Para minimizar el impacto horizontal de las olas superiores a los 6 metros de altura —como las registradas en 2020—, las superficies de la plataforma estarán inclinadas y ofrecerán un comportamiento más hidrodinámico.
Esta infraestructura fue levantada originalmente en 1965 por la compañía Campsa para la descarga de productos petrolíferos. Tras perder su función industrial, en el año 2009 se reconvirtió en un espacio de uso ciudadano como prolongación del paseo Marítimo de la localidad.