Pocas ciudades relacionarías de primeras con Edgar Allan Poe. Barcelona, probablemente, tampoco. Pero basta con seguir el rastro de algunas de sus grandes obsesiones—la muerte, la ciencia, el misterio o el infinito— para descubrir lugares que parecen pertenecer al universo del gran maestro de la literatura gótica.
Y existen de verdad. Los hay entre esculturas funerarias, bajo las gradas de un antiguo anfiteatro anatómico o tras los muros de un laberinto de cipreses. Incluso inspiran hoy una experiencia inmersiva en Barcelona que recupera algunos de sus relatos más célebres.
19 diciembre 2026 17:00 + más fechas disponibles
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Estos son cinco lugares de Barcelona que demuestran por qué el universo de Edgar Allan Poe encaja aquí mucho mejor de lo que parece.
Cementerio de Poblenou

Si hubiera que elegir un único lugar que encajara en el imaginario de Edgar Allan Poe, sería este. Inaugurado en 1775, el Cementerio de Poblenou fue el primero que se construyó fuera de las murallas de la ciudad y es, sin duda, uno de los más fascinantes entre los cementerios de Barcelona, conservando impresionantes panteones y esculturas funerarias.
La más famosa es El Beso de la Muerte, una escultura de 1930 en la que un esqueleto alado besa a un joven en el instante de morir. Es una de las imágenes más icónicas del cementerio y también una de las más inquietantes de Barcelona.
📍Av. d’Icària, 204, Sant Martí
Real Academia de Medicina de Cataluña

En la Real Academia de Medicina de Cataluña se conserva un anfiteatro anatómico de finales del siglo XVIII donde generaciones de médicos aprendieron anatomía asistiendo a disecciones. Sus gradas de madera rodean la mesa central igual que hace más de dos siglos, creando una imagen difícil de olvidar.
📍Carrer del Carme, 47, Ciutat Vella
Palau Güell

A diferencia de las fachadas luminosas con las que solemos asociar a Gaudí, el interior del Palau Güell está dominado por la penumbra. La gran sala central se eleva bajo una cúpula salpicada de pequeños puntos de luz que evocan un cielo estrellado, mientras la piedra, la madera y el hierro forjado crean una atmósfera que parece sacada de un relato gótico.
📍Carrer Nou de la Rambla, 3-5, Ciutat Vella
Laberinto de Horta

Perderse también forma parte del encanto del Laberinto de Horta, el jardín histórico más antiguo de Barcelona. Su laberinto de cipreses, inspirado en la mitología clásica, convierte un simple paseo en un juego de incertidumbre que no desentonaría en uno de los cuentos de Poe.
Actualmente permanece cerrado por trabajos de restauración.
📍Passeig dels Castanyers, 1, Horta-Guinardó
Observatorio Fabra

Construido en 1904 en la ladera de Collserola, el Observatorio Fabra lleva más de un siglo observando el cielo de Barcelona. Además de conservar uno de los telescopios históricos más importantes de España, sigue combinando investigación científica, divulgación y visitas nocturnas.
Puede sorprender encontrar un observatorio en una ruta inspirada en Edgar Allan Poe. Pero en 1848, un año antes de morir, el escritor publicó Eureka, un ensayo dedicado al origen y la estructura del universo. Es una de sus facetas menos conocidas y la razón por la que este lugar también tiene sitio en su imaginario.
📍Camí de l’Observatori, s/n, Sarrià-Sant Gervasi