Los mercados son el pulso de los barrios, y a veces, ese pulso necesita mudarse temporalmente para poder seguir latiendo con fuerza. Este domingo, el paseo de Sant Joan ha sido el escenario de un cálido y festivo «hasta pronto», ya que el Mercat de l’Abaceria ha organizado una gran celebración para despedirse de la carpa provisional que los ha cobijado durante los últimos ocho años.
A través de juegos infantiles, música en directo, tradicionales cantadas de habaneras y una gran comida popular, los comerciantes han querido agradecer a los vecinos el apoyo recibido durante este tiempo. La jornada festiva marca el cierre definitivo de esta instalación temporal y pone en marcha la cuenta atrás para el regreso a su ubicación histórica, un momento muy especial que han querido compartir con su clientela.
Una familia que crece más allá de Gràcia
El traslado forzoso trajo consigo una consecuencia inesperada y positiva: el descubrimiento de un nuevo público. Durante estos ocho años, el mercado ha logrado atraer a compradores de fuera de los límites de la Vila de Gràcia.
Maribel Ampolla, presidenta de la junta de paradistas, asegura que entre ellos han formado algo muy parecido a «una familia«. Con el cierre de la carpa, los comerciantes confían plenamente en haber logrado fidelizar a estos nuevos clientes del paseo de Sant Joan para que los sigan visitando en su próxima etapa.
El esperado regreso a la Travessera
La vuelta a casa ya tiene fecha marcada en el calendario. El próximo 17 de noviembre, el Mercat de l’Abaceria reabrirá sus puertas de forma oficial en la travessera de Gràcia. Culmina así un proceso que arrancó a principios de 2019 con el derribo del antiguo recinto y cuyas obras de reforma se han alargado más de lo previsto inicialmente.
La espera, sin embargo, traerá consigo una transformación total del espacio. El nuevo mercado de Gràcia contará con 51 paradas tradicionales, un supermercado integrado y distintos espacios de uso vecinal. Además, las instalaciones se completarán con un aparcamiento con capacidad para 50 vehículos y una nueva plaza pública que buscará convertirse en el nuevo punto de encuentro del barrio.