La celebración de Sant Jordi en Barcelona presentará una imagen inédita este 2026. Los trabajos de reforma que se ejecutan en la Rambla impedirán la instalación de los tradicionales puestos de libros y flores en este espacio.
El avance de las obras de remodelación ha cerrado la puerta a la tregua que se produjo el año pasado, cuando la festividad se mantuvo en el paseo pese a las restricciones.
En esta ocasión, la magnitud de la intervención urbanística ha forzado la creación de un itinerario alternativo que conectará la supermanzana literaria del Eixample con el centro histórico.
Un nuevo recorrido por el centro de la ciudad
El Ayuntamiento y los gremios profesionales han acordado el traslado de la actividad hacia el eje formado por el Portal de l’Àngel y la plaza de Catalunya.
El plan logístico prevé que los puestos de floristas se ubiquen en la plaza de Catalunya de manera temporal. Por su parte, la feria del libro se extenderá desde el paseo de Gràcia y la rambla de Catalunya hacia la avenida de la Catedral y el paseo de Lluís Companys. Esta medida busca mantener la fluidez del paso de los peatones y evitar aglomeraciones en zonas afectadas por la maquinaria de construcción.
El presidente del Gremio de Floristas, Joan Guillén, ha confirmado la aceptación de este cambio de ubicación, aunque ha recordado el peso simbólico de la Rambla para el sector. Las entidades vinculadas a la fiesta han expresado su confianza en un retorno al trazado original de cara a la edición de 2027.
Igualmente, pese a la modificación del espacio público, el sector prevé que la jornada alcanzará cifras de participación y ventas muy elevadas. Las autoridades han recordado que situaciones similares se vivieron durante la pandemia o en ediciones con restricciones de aforo, hechos que no frenaron la asistencia de los ciudadanos a los puntos de venta alternativos.