La Generalitat de Catalunya ha activado la fase de alerta del Plan VENTCAT debido a las previsiones del Servei Meteorològic de Catalunya a partir de este miércoles, con rachas de viento de más de 72 kilómetros por hora e incluso 100 km/h que afectarán a las comarcas de Barcelona y Tarragona en amplios sectores del litoral y prelitoral central y sur.
El fenómeno, que soplará de componente oeste (poniente), tendrá su mayor incidencia durante la mañana y el mediodía. Según las previsiones, las zonas más afectadas serán las comarcas de la veguería del Penedès y Tarragona, el Alt Camp, Alt Penedès, Anoia, Baix Camp y Baix Penedès. Se prevé que la situación de riesgo se mantenga de forma extensa durante la jornada del jueves.

Ante la coincidencia de este temporal con diversas actividades festivas, las autoridades piden extremar la precaución. En la vía pública, es vital vigilar el mobiliariario urbano, el alumbrado, las grúas, los contenedores y el arbolado.
Se recomienda evitar el tránsito por zonas verdes y prestar especial atención a las motos y bicicletas aparcadas, que podrían sufrir daños o volcar por el impacto del viento.
En casa, cerrar bien puertas y ventanas y plegar los toldos, así como retirar de balcones y terrazas cualquier objeto que pueda caer a la calle, como macetas, decoración o herramientas, es también recomendable.
Para aquellos ciudadanos que deban utilizar su vehículo, Protecció Civil aconseja consultar el estado de las vías antes de circular.
Suspendidas las clases y activadas todas las alertas en Barcelona
Barcelona se prepara para lo peor de la borrasca Nils con un despliegue de medidas que nos obliga a quedarnos en casa. La Generalitat ha suspendido todas las clases en colegios y universidades para este jueves, además de aplazar cualquier cita médica no urgente y pedir el teletrabajo siempre que sea posible. De hecho, el Govern ha anunciado el envío de una alerta masiva a los móviles (ES-Alert) para avisar de unas restricciones que estarán vigentes hasta las 20:00 h., mientras las rachas de viento amenazan con superar los 100 km/h en la ciudad.
En las calles de Barcelona, el impacto ya es visible con el cierre preventivo de todos los parques, jardines, el Zoo y los cementerios municipales para evitar accidentes por caída de árboles. La situación es igual de delicada en el litoral, donde las olas de más de 4 metros han obligado a suspender rutas marítimas y a blindar los accesos a los espigones. Con más de 500 avisos a emergencias y el Meteocat en alerta roja, el consejo de las autoridades es claro: retira las macetas de los balcones, recoge los toldos y evita cualquier desplazamiento que no sea estrictamente necesario.