El olor a piedra antigua del Barrio Gótico se mezclará pronto con el aroma de las páginas en blanco. Hay rincones de Barcelona donde el pasado no se lee en los libros de historia, sino en las cicatrices de sus fachadas, en esos impactos que recuerdan los días en que mirar al cielo causaba pavor. Sin embargo, el próximo sábado, las nubes de la ciudad condal se transformarán para ofrecer un espectáculo que busca sanar la memoria a través de las palabras.
Un helicóptero sobrevolará el centro histórico madrugando la noche para dejar caer una lluvia muy particular. No habrá estruendos ni destrucción; esta vez, el cielo de Ciutat Vella se convertirá en un escenario de paz y cultura colectiva que busca transformar el recuerdo de la violencia aérea en un acto de belleza compartida entre los vecinos.
Un bombardeo de poemas sobre Sant Felip Neri
El próximo 20 de junio a las 20:30 horas, los alrededores de la Catedral de Barcelona vivirán una intervención pública internacional bautizada como ‘Bombardeo de Poemas’. Un helicóptero cruzará el cielo barcelonés para lanzar 100.000 versos impresos que abordarán el concepto de la libertad. La iniciativa corre a cargo del colectivo chileno Casagrande, que celebra en la capital catalana su décima edición tras haber llevado esta misma experiencia a ciudades castigadas por la historia como Santiago de Chile, Guernica, Varsovia, Berlín, Londres o Dubrovnik.
El objetivo de este despliegue es lograr una resignificación del espacio aéreo urbano. Según explica Julio Carrasco, miembro del colectivo Casagrande, esta acción no pretende borrar el trauma histórico, sino hacer visible la memoria que permanece inscrita en las calles, reactivando la relación emocional de los ciudadanos con los episodios de su pasado. Los textos caerán en forma de marcapáginas para que los asistentes puedan recogerlos y conservarlos.
El recuerdo de la Plaza Nueva y Sant Felip Neri
La elección del entorno de la Catedral y la Plaça Nova no es casual. Entre los años 1937 y 1939, Barcelona sufrió el impacto de más de un millón de kilos de explosivos que segaron la vida de más de 2.700 personas. La aviación legionaria italiana convirtió los cielos de la ciudad en un banco de pruebas para la destrucción sistemática de núcleos civiles, destacando los ataques de marzo de 1938, que dejaron cerca de 900 muertos en apenas 41 horas.
El entorno de la Catedral fue una de las zonas que sufrió con mayor dureza los estragos de la guerra. El ejemplo más claro se encuentra a escasos metros, en la plaza de Sant Felip Neri, donde el 30 de enero de 1938 perdieron la vida 42 personas, de las cuales una veintena eran niños que buscaban refugio.
Cien poetas catalanes unidos en la acción
Para esta cita en Barcelona, el colectivo ha congregado a cincuenta poetas catalanes y cincuenta chilenos. Las composiciones, que se repartirán impresas tanto en castellano como en catalán, profundizan en la idea de la libertad a través de conceptos como el exilio, el cuerpo, la resistencia, el silencio y la propia memoria histórica.
La selección de las obras se ha realizado bajo criterios de igualdad de género, priorizando la participación de autores menores de 50 años. Además de poder ser recogidos por el público durante el evento, todos los marcapáginas que lloverán sobre el gótico se recopilarán en una publicación posterior que reunirá los textos junto a las imágenes de la jornada.