El Instituto Municipal de Urbanismo ha puesto en marcha la demolición de 37 fincas situadas al noroeste de la plaza de las Glòries. Esta intervención tiene como objetivo principal la ampliación del parque central, que alcanzará los 30.000 metros cuadrados, consolidándose como un nudo de conexión verde entre los barrios del Fort Pienc, la Sagrada Família, el Clot y el Parc i la Llacuna del Poblenou.
Las tareas de derribo se concentran en el tramo de la calle Consell de Cent comprendido entre las calles Castillejos e Independència. Según el plan previsto, las obras de esta primera fase se prolongarán hasta finales de la primavera, dando paso a un nuevo balcón urbano que contará con arbolado y áreas de juegos diseñadas para todas las edades.
El fin de las «casas hermanas» de Consell de Cent
El aspecto más controvertido de esta reforma es la desaparición de un tejido urbano con más de un siglo de historia. En el centro de esta pérdida patrimonial se encuentran los números 600 y 602 de Consell de Cent, conocidos popularmente como las «casas hermanas». Pese a su valor histórico y arquitectónico, estos inmuebles no forman parte de los programas actuales de protección del patrimonio de la ciudad.
En el número 600 se ubica la Casa Frederic Sanés, proyectada por Josep Graner (arquitecto responsable de la célebre Casa de la Papallona). El edificio destaca por su singular coronamiento adornado con bustos femeninos y un vestíbulo que conserva cerámicas detalladas y techos pintados de gran valor artístico.
Un legado de la Barcelona de 1914
A escasos metros, en el número 602, se erige la Casa Sebastià Bosch i Elías. Esta finca, finalizada en 1916 bajo el diseño de Ramon Frexe Mallofré, completa el conjunto que se levantó originalmente sobre el antiguo Prat de La Diasi. Este enclave histórico era el punto donde el Rec Comtal regaba los antiguos patios traseros antes de la consolidación de la zona como parte de Els Encants Vells.
Con el avance de las máquinas, estas semanas representan la última oportunidad para observar el exterior de estas fachadas modernistas. Si el calendario de ejecución no sufre modificaciones, el rastro de la arquitectura de principios del siglo XX en este sector de Glòries habrá desaparecido por completo antes de que comience el verano.