En la calle Irena Sendler, 22, a pocos metros del bullicio de Glòries, se levanta desde finales de 2022 uno de los ejemplos más visibles de una nueva arquitectura urbana: el APROP Glòries, un bloque de viviendas públicas construidas con contenedores marítimos reciclados. Siete plantas, 42 alojamientos y apenas 26 semanas de obra. Todo, en una ciudad donde el acceso a la vivienda es cada vez más difícil y las soluciones, urgentes.
Los APROP, siglas de Alojamientos de Proximidad Provisionales, forman parte de una apuesta que busca respuestas rápidas y sostenibles a la emergencia habitacional. Inspirado en modelos aplicados en ciudades como Londres, Copenhague o Vancouver, este tipo de equipamientos se monta sobre solares vacíos con carácter temporal y está destinado a personas y familias derivadas por los servicios sociales.
La estancia tiene un límite de dos años y el objetivo, más allá del techo, es acompañar procesos de autonomía y reinserción. Por eso los APROP no solo son vivienda: son también espacios con atención social, apoyo educativo y laboral, y zonas comunes que fomentan la convivencia.
Casas de 60m2, balcones y con huertos urbanos
En el caso del APROP Glòries, el proyecto incluye un huerto urbano hidropónico de 550 m² en el patio interior del edificio. Ocupa la mitad del espacio y está gestionado por entidades de personas con discapacidad y residentes. No es un elemento decorativo: forma parte de una red más amplia promovida por el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad, y busca crear vínculos, actividad y sentido de pertenencia.
La otra mitad del patio se reserva a espacios relacionales, y la planta baja cuenta con una lavandería comunitaria y una sala polivalente que subrayan la dimensión colectiva del equipamiento.
Cada módulo habitacional, de 30 o 60 m², cuenta con ventilación e iluminación natural, mobiliario funcional y aislamiento térmico y acústico de alta eficiencia. La mayor parte del trabajo se realiza en taller, lo que permite reducir el impacto ambiental y los tiempos de construcción. En total, el edificio costó 5,77 millones de euros y suma 3.666 m² construidos.
El APROP de Ciutat Vella, contenedores-casa en medio el barrio Gótico

No es el único proyecto de estilo que existe en Barcelona. Hay otro proyecto APROP en el barrio Gótico, construido poco después de la pandemia para dar solución a las emergencias habitacionales de les barceloneses.
Ambos, el de Glòries y el Ciutat Vella, son solo un ejemplo de otros modelos de construcción, como la construcción modular de pisos prefabricados.
Este tipo de construcción permite, entre otros, ser levantado en apenas 10 días, con la superposición, mediante grúas, de pisos prefabricados, como si fuera un Lego gigante. Un ejemplo más de los que se llevan a cabo en Barcelona para ofrecer otras opciones, más sostenibles, a la prolongada crisis habitacional de la ciudad.