El Ayuntamiento de Barcelona ha trazado una hoja de ruta urbanística para transformar el distrito de Ciutat Vella durante la próxima década. El proyecto central de esta estrategia consiste en la creación de un nuevo itinerario peatonal y cívico que enlazará la plaza de la Universitat con la estatua de Colón, atravesando la calle de Joaquim Costa, la rambla del Raval y la avenida de las Drassanes.
Esta intervención busca generar una alternativa paralela a la Rambla que permita integrar mejor el barrio con el litoral. Según los responsables municipales, el objetivo es revitalizar zonas que actualmente funcionan como espacios secundarios para convertirlas en entornos de convivencia ciudadana, dotándolas de mayor calidad urbana y vida cotidiana.
Un nuevo pulmón para el Raval y las Drassanes
La creación del denominado Eix Raval-Universitat-Mar se postula como una pieza fundamental para articular la conexión entre la montaña y el mar. Este recorrido no solo mejora la movilidad, sino que integra una densa red de equipamientos culturales, educativos y sociales, además de espacios públicos que actualmente registran una gran intensidad de uso por parte de los vecinos.
La estrategia urbana identificada por el consistorio se apoya en los ejes naturales ya existentes, como la Via Laietana, el paseo de Joan de Borbó y la propia Rambla, tratándolos como columnas vertebrales. En estas vías se prevé una actuación integral que incluye la renovación del mobiliario urbano, el incremento de zonas de sombra y vegetación, y una mejor integración entre las plantas bajas de los edificios y la vía pública.
Dentro de este paquete de medidas, destacan proyectos específicos como la transformación de la actual pista deportiva de Drassanes en un poliesportiu cubierto, la reforma de la calle de Pepe Rubianes y la intervención en Can 60, que se proyecta como un equipamiento de referencia social y comunitaria para el barrio.
El proyecto recupera, en parte, la idea de los urbanistas higienistas de finales del s.XIX y principios del XX, que pensaban en crear ejes peatonales que atravesaran Ciutat Vella en vertical y horizontal para “esponjarla”. La Via Laietana es el ejemplo más radical de esta idea, pero otras, como la Rambla del Raval o la plaza Nova delante de la Catedrla, son aplicaciones parciales de la misma idea.
Reformas estructurales y vivienda
Para llevar a cabo estas transformaciones, el Ayuntamiento reconoce que será necesario modificar el planeamiento urbanístico actual, el cual se considera agotado en diversos puntos del distrito. Esta actualización normativa es fundamental para desbloquear nuevas oportunidades de desarrollo, especialmente en lo que respecta a la vivienda.
Aunque el plan contempla la creación de nuevos pisos mediante cambios en el planeamiento, la prioridad municipal se centrará en la rehabilitación del parque inmobiliario existente, que presenta un avanzado estado de envejecimiento. La meta final del Pacte per Ciutat Vella, que engloba unas cincuenta acciones, es devolver la normalidad al distrito y garantizar que el espacio público recupere su papel protagonista para los residentes.