Pocas fuentes más icónicas que la Font Màgica, símbolo de los Juegos Olímpicos del 92 en Barcelona y uno de los monumentos más buscados de la ciudad. Pocos símbolos más evidentes de una crisis en la ciudad, entonces, que su apagada de casi tres años, en los que la fuente ha dejado de funcionar primero por la sequía y después por una rehabilitación.
Pero ahora, finalmente, la Font Màgica volverá a Barcelona coincidiendo con las Fiestas de la Mercè 2025, cuando la gran fuente de Barcelona volverá a lanzar agua y luces al cielo para celebrar ocn los barceloneses.
Cuándo vuelve la Font Màgica

El regreso de la fuente será el miércoles 24 de septiembre, coincidiendo con el Día de La Mercè. Ese día, el agua volverá a brotar de la fuente por primera vez desde noviembre del 2022.
Eso sí, el primer espectáculo que combinará agua, luz y sonido será el tradicional Piromusical de La Mercè, el domingo 28 de septiembre a las 22:00 horas.
A partir del 2 de octubre, los espectáculos volverán a su horario habitual: de jueves a sábado, de 21:00 a 22:00 horas en octubre, y de 20:00 a 21:00 horas en noviembre y diciembre. Durante octubre se podrán ver nuevas coreografías musicales que combinarán rock, jazz, música clásica, rumba, bandas sonoras y mucho más. En Navidad, los espectáculos se llenarán de aguas danzantes con villancicos, creando un ambiente festivo y familiar.
Qué se ha rehabilitado en la fuente

Las obras han renovado el sistema de telecontrol, con tecnología más avanzada que proporciona flexibilidad y fiabilidad, y han sustituido los 4.760 focos de luz blanca por 680 LED, manteniendo la misma iluminación pero reduciendo la potencia de 1.507 kW a 72 kW, haciendo la fuente más sostenible. También se han instalado 380 luces LED submergidas con nuevos soportes.
Durante julio, agosto y los primeros días de septiembre se realizaron las pruebas de funcionamiento: llenado del vaso, revisión de circuitos, válvulas y componentes hidráulicos, así como pruebas de sonido, agua y luz. La última gran actualización del sistema de control databa de los años 90, por lo que esta intervención es la más significativa en tres décadas, manteniendo los condicionantes históricos del proyecto original de Carles Buïgas para la Exposición Internacional de 1929.