Este 1 de octubre de 2025, la Global Sumud Flotilla, la expedición humanitaria salida de Barcelona que pretendía romper el bloqueo israelí en la Franja de Gaza, fue interceptada por la marina israelí en aguas internacionales.
Entre los barcos intervenidos figura el Sirius, donde viajaba la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien denunció desde el buque que la detención fue “ilegal”, advirtiendo que habían perdido comunicación e internet tras la intervención. La alcaldesa ha publicado un vídeo que se había grabado previamente en caso de que fuera detenida, ya que los miembros interceptados explican que han tenido que tirar los teléfonos al mar.
Las embarcaciones abordadas fueron trasladadas hacia el puerto israelí de Ashdod, donde sus tripulantes, decenas de activistas de diversos países, enfrentarán interrogatorios y, presumiblemente, posteriores deportaciones. Anteriormente, la flotilla habia denunciado hostigamientos previos, uso de cañones de agua contra algunas naves, interferencias en las comunicaciones y maniobras intimidatorias por parte de buques de la Armada israelí.
Reacción en Barcelona: dónde son las concentraciones y movilizaciones
La noticia del asalto a la flotilla y la detención de activistas con participación española concitó respuesta inmediata en las calles de varias ciudades. En Barcelona, centenares de personas se concentraron la misma noche del 1 de octubre frente al Consulado de Israel para exigir la liberación de los detenidos, denunciar la intervención militar y solidarizarse con la misión humanitaria.
Estas movilizaciones surgieron de forma espontánea en la noche del miércoles, y algunas avanzaron hacia el edificio diplomático con corte parcial de vías como la Ronda del Mig. La consigna general fue clara: “¡Libertad para los activistas de la flotilla!”, “Gaza no está sola” y “Respeto al derecho internacional”.
Además de la concentración espontándea frente al Consulado de Israes, se ha convocado una manifestación el jueves a las 18h. en la plaça de la Carbonera (al final del Paral·lel), para pedir la liberación de la flotilla y denunciar la situación en Gaza.
Estas manifestaciones se están replicando por varios países (la concentración espontánea de Roma reunió ayer a la noche a 10.000 personas), en una muestra de la atención que ha generado el camino de la flotilla solidaria hacia Gaza y el rechazo a una detención que se ha señalado como ilegal, ya que se ha producido en aguas internacionales y para detener una comitiva de ayuda humanitaria, ambos actos prohibidos por el derecho internacional.