Las ciudades están hechas de capas, de persianas que bajan marcando el fin de una época y se levantan, años después, anunciando una nueva. Esto es exactamente lo que está ocurriendo en el número 66 de una céntrica calle del barrio de Sant Antoni, en un espacio que ha guardado silencio durante siete largos años. La espectacular antigua fábrica de paraguas Rupert Laporta, un edificio protegido de estilo ecléctico levantado a mediados del siglo XIX, ha comenzado a desescombrarse esta semana para transformarse en la macrotiena de New Home, un concepto comercial que muchos ya definen como la alternativa asiática a Ikea.
Detrás de este renacer urbano se encuentra el empresario chino-catalán Jiang Yungkai, quien, tras registrar su sociedad en 2019, ha esperado pacientemente hasta conseguir todas las licencias necesarias. Con sus 2.000 metros cuadrados repartidos en dos plantas, el inmenso local ocupará el hueco que dejó vacante la histórica flagship store de Electrodomésticos Miró, cerrada en 2019. Este movimiento no solo devuelve el pulso a una joya del patrimonio barcelonés, sino que pone el punto y final al drama empresarial de una histórica cadena familiar que no pudo sobrevivir a un largo historial de turbulencias financieras.
De los paraguas al declive de un imperio local
Los muros de este inmenso local son historia viva del comercio barcelonés. A lo largo del siglo XX, el edificio fue ocupado por el catalán Pío Ruper Laporta, quien lo utilizó como fábrica y tienda de paraguas. Con el cambio de era, el espacio se transformó en el buque insignia de Miró. A mediados de la década de los 2000, esta empresa familiar vivía sus años dorados: facturaba cerca de 350 millones de euros y contaba con una red de 150 tiendas en toda España.
Pero el gigante tenía pies de barro. La irrupción en el mercado de grandes competidores como MediaMarkt inició un declive que la marca no pudo frenar. A lo largo de la década de 2010, Miró encadenó hasta cuatro concursos de acreedores. Logró salvar una penúltima insolvencia en 2016 al quedar en manos de Svan Trading y la catalana Candelsa. Sin embargo, en enero de 2025, el desplome de esta última llevó a Miró a su liquidación definitiva, un proceso que actualmente pilota el despacho de abogados RCD.
El cierre de esta espectacular tienda de Sant Antoni, en la época prepandemia, fue el síntoma visible de un descalabro que terminó en los tribunales. Tras la caída final de la marca, Sinersis —la firma que la controlaba en su última etapa— presentó una querella por sospechas en la gestión. Todo ello se suma al oscuro capítulo de su fundador, Francesc Miró, quien en 2022 aceptó una condena de dos años y medio de prisión tras admitir que había falseado la contabilidad para conseguir financiación extra.
Respeto al pasado y expansión comercial
Después de siete años de polvo y persianas bajadas, la actividad ha vuelto al interior de la antigua nave. Con los permisos administrativos ya aprobados, los operarios de New Home han comenzado a lavar la cara a las imponentes fachadas del edificio, recuperando incluso uno de los históricos carteles originales de la antigua cadena de montaje paragüera.
Cuando abra sus puertas, este espacio monumental será la séptima tienda de Jiang Yungkai, quien ya cuenta con dos establecimientos en la Gran Vía barcelonesa y otros locales repartidos por Cataluña y la Comunidad Valenciana. Para el empresario, que también opera diversas sociedades de importación y exportación entre España y Asia, este local no será uno más: se convertirá, por tamaño e historia, en la joya de la corona de su incipiente imperio del hogar.
La llegada del nuevo gigante del hogar coincide con la transformación urbanística del eje. Tras años de obras y el desmontaje de la losa temporal que alojó los puestos del mercado, la pacificación de la Ronda Sant Antoni busca consolidar la zona como un bulevar peatonal de referencia, conectando el impulso comercial de este histórico edificio de 2.000 m² con el renovado flujo de paseantes entre Ciutat Vella y el Eixample.