Como cada año por estas fechas, el debate sobre el Roscón de Reyes (o nuestro querido tortell) empieza a ganar temperatura. Que si nata o trufa, que si la fruta escarchada es un elemento decorativo o un manjar, o quién será el incauto al que le toque pagar por culpa de la haba. Sin embargo, este 2025 ya tenemos una certeza antes incluso de que lleguen Sus Majestades: ya sabemos dónde se amasan los mejores ejemplares del año.
La sexta edición del concurso al Millor Tortell de Reis de Catalunya, organizado por la plataforma Panatics y la Obra Social Ernest Verdaguer, ha dictado sentencia en la Estació del Nord de Barcelona. Y hay buenas noticias para los vecinos de la zona alta de la ciudad, porque el galardón a la creatividad se queda en casa.
Un giro italiano en el corazón de Sarrià
La Pastisseria Natcha, un emblema del barrio situado en la Avenida de Sarrià 45, se ha alzado con el primer premio en la categoría de tortell creativo. Lo han hecho rompiendo los esquemas clásicos pero manteniendo la esencia artesana que les caracteriza desde 1958. Su propuesta es una oda a la frescura: un relleno de queso ricotta y mandarina, envuelto no en el brioix tradicional, sino en una masa de croissant crujiente y ligera.
Claudio Sandino, el maestro pastelero detrás de esta creación, ha buscado sus raíces italianas para dar vida a un postre que, según explican desde la propia pastelería, nace de los recuerdos y del corazón. No es el primer éxito de Natcha este año, que ya venía con el impulso de haber ganado también el premio a la Mejor Coca de Sant Joan 2025, consolidándose como una parada obligatoria para cualquier peregrinaje dulce en la ciudad.
La excelencia del brioix clásico y los finalistas de lujo
Para los puristas que no conciben un 6 de enero sin el brioix de toda la vida y el mazapán reglamentario, el podio se ha desplazado un poco fuera de la capital. El ganador en la categoría clásica ha sido el horno Can Girabent, con sedes en localidades como Aiguafreda y Centelles. Su secreto no es otro que el respeto absoluto al oficio: masa madre de cultivo propio, fermentaciones lentas y una fruta confitada que sigue los cánones del gremio.
Sin embargo, si no quieres salir de Barcelona para probar la excelencia, hay otro nombre que debes apuntar: L’Atelier Barcelona. El espacio de Eric Ortuño y Ximena Pastor en la calle Doctor Fleming ha logrado la proeza de quedar finalista en ambas categorías, tanto la creativa como la clásica. Es la confirmación de que este «obrador-escuela» sigue siendo uno de los faros de la vanguardia dulce en la ciudad, donde la técnica impecable se encuentra con presentaciones que parecen piezas de joyería.
Este certamen, que cuenta con el apoyo del Gremi de Flequers de Barcelona, no solo busca premiar el sabor, sino también la labor social. Como es tradición, los roscones presentados al concurso se han donado a entidades sociales y comedores solidarios, demostrando que el espíritu de Reyes empieza mucho antes de que se ponga el sol el día 5. Así que ya sabes, si este año quieres evitar el drama de un roscón industrial y seco, las opciones premiadas están a la vuelta de la esquina.
