El otoño tiene esa extraña capacidad de invitarnos a pasear más lento, buscando el refugio de los aromas cálidos y los sabores de siempre. Con esa misma atmósfera nostálgica, las calles de Santa Coloma de Gramenet se preparan para dar un salto en el tiempo y acoger, del 6 al 8 de noviembre, un mercado medieval que tomará el corazón del municipio junto al propio Ayuntamiento, en la céntrica plaza de la Vila.
Durante todo el fin de semana, vecinos y curiosos podrán recorrer decenas de paradas engalanadas para la ocasión en una cita que busca celebrar la cultura popular y las viejas tradiciones. A través de una cuidada ambientación, el evento ofrece una inmersión total en la vida de hace siglos, convirtiéndose en la excusa perfecta para disfrutar de las primeras tardes frías de noviembre sin salir del área metropolitana.
Artesanía y sabores en la línea roja
Quienes se acerquen a curiosear entre los puestos encontrarán un sinfín de artículos elaborados a mano. Los artesanos desplegarán desde joyas y ropa hasta complementos o piezas de decoración ideales para quienes buscan productos únicos. Todo ello estará arropado por una variada propuesta de gastronomía tradicional que promete llenar la plaza de aromas tentadores y opciones para comer algo entre paseo y paseo.
Para que la ilusión sea completa, el mercado no se limita únicamente al comercio. Las calles de la plaza cobrarán vida gracias a las demostraciones en directo de antiguos oficios, actuaciones musicales y espectáculos de malabaristas. Los más pequeños también tendrán su espacio con talleres infantiles y la visita de entrañables personajes de la época que se encargarán de animar a los asistentes. El mercado abrirá sus puertas el viernes a partir de las 18:00 horas, mientras que el sábado y el domingo extenderá su horario ininterrumpidamente desde las 10:30 de la mañana hasta las 22:00 de la noche.
Cómo llegar (en metro) a la feria medieval
La conexión de Santa Coloma con la historia va mucho más allá de esta feria, ya que la localidad conserva un rico patrimonio. El evento es una buena oportunidad para recordar que el municipio cuenta con vestigios tan importantes como el poblado ibérico de Puig Castellar, la imponente Torre Balldovina —una torre defensiva que data del siglo XI— o los restos del Molí d’en Ribé, un antiguo molino harinero del siglo XIV que atestigua el pasado señorial y agrícola de la zona.
Llegar a la feria es muy sencillo utilizando la red de transporte público. La estación de metro de Santa Coloma (L1) deja a los visitantes a escasos metros de la plaza. Además, en ese mismo punto se encuentra la parada de autobús «Pl. Vila – Metro Sta. Coloma», por la que transitan diversas líneas metropolitanas. Para los que prefieran acercarse en coche privado, el municipio dispone de accesos directos desde la B-20 y conexiones con las rondas de Barcelona, así como a través de la BV-5001, conocida como la carretera de la Roca.