El mercado dispone de puestos especializados en fruta, verdura, lácteos y embutidos artesanos. Entre los participantes destacan productores como El Petit Bané, Can Pedret y las cooperativas La Selvatana y La Vall de la Casella. Según explica Xavier Montagut, presidente de la Xarxa de Consum Solidari, el objetivo es consolidar un modelo que garantice precios justos tanto para quien produce como para quien consume.
Respuesta a la gentrificación
La puesta en marcha de este punto de venta nace de una reivindicación histórica de la Asociación de Vecinos del Barri Gòtic. Los residentes reclamaban recuperar espacios de comercialización de alimentos básicos en una zona donde el comercio tradicional retrocede ante la gentrificación y el turismo masivo.
El Ayuntamiento de Barcelona ha canalizado esta demanda a través del Plan de barrios. La organización técnica corre a cargo de la Xarxa de Consum Solidari, entidad que coordina a los agricultores y elaboradores. Este sistema acerca los productos del campo a la ciudad y ayuda a tejer relaciones comunitarias entre los vecinos.
Un modelo en expansión sin ley propia
Barcelona impulsa estos mercados desde el año 2014, con hitos en barrios como el Poble-Sec, Sants o la Sagrada Família. A pesar de su éxito y crecimiento, la venta directa en la vía pública todavía carece de una normativa específica que aporte seguridad jurídica total a los productores.
Por este motivo, la Coordinadora de Mercados de Payés de Barcelona colabora actualmente en el borrador de la nueva ley de alimentación. El colectivo solicita que la futura legislación de la Generalitat regule de forma adecuada esta actividad para proteger el trabajo de los agricultores y ganaderos que optan por la venta sin intermediarios.