En una época en la que todo parece estar descubierto y nada puede sorprendernos, siguen existiendo rincones que hacen volar nuestra imaginación y que nos ofrecen escenarios únicos. A una hora y media de Barcelona encontramos uno de esos puntos: el monasterio flotante de San Salvador de la Vedella.
Al más puro estilo Alcatraz (o al menos una versión en miniatura), emerge una isla en medio del embalse de la Baells con un monumento del siglo IX que no deja indiferente a nadie. Una característica que, junto a la belleza del paisaje natural, hace de este pantano un lugar especial.
Aunque el embalse de la Baells ofrece otro plan que lo convierte en un destino diferente. En 1976 se construyó la presa del pantano, con el objetivo de regular el agua del río Llobregat, evitar inundaciones y hacer un uso público de ese agua. Actualmente, el Museu de les Mines de Cercs ofrece una visita guiada por el interior de la presa, una oportunidad única para entender cómo funciona una de las obras de ingeniería más complejas e impresionantes del país.
Qué hacer en Cercs, el pueblo minero con paisajes naturales
Si decides visitar Cercs y pasar uno o varios días por la comarca del Berguedà las opciones que se ofrecen son muy variadas y aptas para toda la familia.
El plan indispensable es la visita a la Abadía de Sant Salvador de la Vedella, el monasterio flotante fundado por monjes en el año 830. Muchas empresas turísticas organizan excursiones en kayak o embarcaciones para atravesar el embalse observando sus vistas y acercarse a este particular edificio. Además, existen muchas rutas alrededor del embalse para disfrutar de la naturaleza. El baño está permitido y la pesca recreativa también.
El Museu de les Mines de Cercs es otro plan diferente y que ofrece muchas experiencias interactivas como la ya mencionada visita al interior de la presa o la posibilidad de subirse al ferrocarril y adentrarse en la mina de Sant Romà.
Entre el patrimonio histórico de Cercs también destaca el Pont de Petret, un puente gótico del año 1286 que atraviesa el río Llobregat con cuatro arcos de medidas desiguales.