A partir del próximo lunes 16 de marzo, los usuarios del corredor ferroviario entre Barcelona y el sur de Cataluña dispondrán de menos trenes y deberán hacer transbordo en autobús en algunos tramos.
Adif iniciará ese día obras de mantenimiento en el túnel del Garraf, además de trabajos en dos viaductos y un paso inferior del mismo tramo, lo que supondrá para Rodalies una reducción de frecuencias en la línea R2 Sud y la sustitución por autobús de un tramo.
Los trabajos, que buscan preservar la infraestructura frente al impacto del mar, tienen una duración prevista es de tres meses.
La Generalitat de Catalunya, Adif y Renfe han presentado el Plan Alternativo de Transporte (PAT) que regirá durante este período y que implicará completar algunos trayectos en autobús con transbordos obligatorios a partir de El Prat.
Menos trenes en la R2 Sud

La necesidad de circular en vía única entre Sitges y Garraf obligará a reducir el número de trenes por hora en función del destino. Los usuarios con destino a El Prat apenas notarán el cambio —se mantendrán 8 trenes por hora y sentido—, pero cuanto más al sur sea el destino, mayor será el impacto:
- Barcelona – El Prat de Llobregat: 8 trenes por hora y sentido
- Barcelona – Castelldefels: 6 trenes por hora y sentido
- Barcelona – Garraf: 4 trenes por hora y sentido
- Barcelona – Sant Vicenç de Calders: 2 trenes por hora y sentido.
Para los viajeros que van hasta Sant Vicenç de Calders, Renfe compensará parcialmente la menor frecuencia con formaciones de doble capacidad en sus trenes.
Además, se reservarán trenes adicionales en Sant Vicenç de Calders y Vilanova para responder a picos de demanda.
Los trenes regionales del sur circularán en autobús entre El Prat y Sant Vicenç

El impacto será mayor para los usuarios de los trenes gegionales hacia el sur de Catalunya y Barcelona, con destino a Tarragona, Reus, Lleida, Tortosa o Port Aventura.
En su caso, el tramo entre El Prat de Llobregat y Sant Vicenç de Calders se cubrirá con autobuses directos. El servicio ferroviario se mantendrá antes y después de ese segmento.
En días laborables, dos trenes de entrada a Barcelona por la mañana y dos de salida por la tarde realizarán un desvío por Vilafranca del Penedès. Este rodeo supondrá un incremento de aproximadamente 40 minutos en el tiempo total del trayecto, aunque permitirá mantener la conexión directa con Barcelona sin transbordo.
Para absorber la demanda habrá un refuerzo de las líneas de autobús interurbano con un total de 14.400 plazas adicionales. Las principales líneas reforzadas serán:
- e16 Barcelona – Sitges: +2.280 plazas
- e15.1 Barcelona (Gran Via) – Vilanova: +2.400 plazas
- e15.2 Barcelona (Diagonal) – Vilanova: +1.680 plazas
- L310 Barcelona – Cunit – Calafell: +960 plazas
- Tarragona – Barcelona: +1.440 plazas
- Tortosa – Barcelona: +1.680 plazas
Asimismo, se creará un nuevo servicio de autobús con dos expediciones por sentido para cubrir la hora punta matinal y el retorno vespertino entre Altafulla, Torredembarra y Barcelona, en respuesta a peticiones explícitas de los municipios afectados.
Las obras en el túnel del Garraf afectan a uno de los corredores ferroviarios de mayor densidad de Cataluña, con decenas de miles de viajeros diarios que conectan el Garraf, el Baix Penedès y el Camp de Tarragona con el área metropolitana de Barcelona.