El olor a salitre se mezcla con la brisa del norte de la ciudad en un rincón donde el mar se vuelve extrañamente calmo, casi de cristal. La zona de baños del parc del Fòrum ha inaugurado oficialmente su temporada de baño, consolidándose como ese refugio perfecto para quienes buscan un chapuzón en el Mediterráneo sin sufrir la invasión de la arena en la toalla. Tras una profunda renovación, el espacio reabre este mes de junio totalmente gratuito y preparado para los meses de calor.
El proyecto de lavado de cara ha supuesto una inversión de 2,12 millones de euros, financiados a través de los fondos europeos Next Generation. Esta inyección económica no solo ha servido para lavar la cara a las infraestructuras costeras, sino que financia nuevos servicios de vigilancia y un programa de dinamización social, además de dar vida a un concepto de quiosco playero mucho más consciente y respetuoso con el entorno urbano.
Un santuario de plumas sobre el asfalto y el mar
El gran cambio de este año no solo beneficia a los bañistas, sino también a la fauna local. El espacio se ha consolidado como un punto clave para la biodiversidad de Barcelona gracias al incremento de la vegetación en los parterres inferiores, donde ahora crecen especies litorales autóctonas capaces de resistir el salitre.
Sin embargo, la joya de la corona es la naturalización de la isla artificial de Pangea. Este punto se ha transformado en un refugio protegido para aves litorales, convirtiéndose en el nuevo hogar de cría para especies como el chorlitejo chico, la garza real o el cormorán moñudo. Para garantizar la tranquilidad y el éxito de la nidificación, el acceso humano a la isla está totalmente prohibido, ya sea a nado o mediante embarcaciones, por lo que tocará meter unos prismáticos en la bolsa si se quiere disfrutar de su presencia a distancia.
Más seguridad bajo el agua y en la superficie
Las obras de reforma han abordado de frente las deficiencias estructurales que arrastraba la zona. Entre las principales intervenciones destaca el derribo del antiguo dique, la estructura que frenaba el impacto del agua, y la renovación completa de la red submarina de seguridad. En la superficie, se han eliminado los puntos ciegos de los aseos públicos y se ha duplicado la seguridad de los usuarios con la instalación de una segunda torre de socorrismo. Además, el espacio gana en accesibilidad gracias a una nueva rampa de acceso autónomo al agua.
La oferta de ocio también se transforma con el estreno de un chiringuito bar con pérgola y aseo adaptado. Este punto de encuentro nace bajo una premisa clara: su terraza será un espacio libre de humo y alcohol, y funcionará bajo un sistema de depósito de un euro por vaso reutilizable para evitar la acumulación de residuos plásticos.
Por último, a partir del 15 de julio, se pondrá en marcha el Servicio de dinamización social. Esta iniciativa ofrecerá un programa de actividades socioeducativas y deportivas con perspectiva de género, diseñadas especialmente para dar apoyo e integrar a los colectivos más vulnerables de la ciudad.