Barcelona es una ciudad que se rinde fácilmente a las tendencias. Nos hemos pasado meses persiguiendo el cruasán de moda, haciendo colas infinitas por un café de especialidad o buscando el último rincón donde sirven ese postre viral que inunda Instagram. Sin embargo, a veces el cuerpo no pide vanguardia ni esferificaciones, sino algo mucho más terrenal, más auténtico y, por qué qué no decirlo, mucho más “nuestro”.
Si alguna vez has sentido que el mundo del espectáculo es una jungla o que tu carrera profesional necesita un empujón de Belinda Washington, entenderás perfectamente por qué este evento es relevante. La icónica representante de actores Paquita Salas, personaje fundamental de la cultura seriéfila nacional creada por los Javis, ha inspirado una ruta gastronómica que llega a Barcelona para reivindicar su maridaje fetiche.
Hasta el próximo 26 de abril, un total de 11 establecimientos de la ciudad se suman a una iniciativa nacional que une dos pilares del ocio tradicional: el torrezno crujiente y el gin-tonic de Larios. Es la materialización de esa frase que ya es mantra para muchos: “Si la vida te da limones, ponte un Larios”. La propuesta busca recrear ese refugio de barra de bar donde los problemas se solucionan con una buena ración de panceta bien frita y un vaso ancho con tónica y una rodaja de naranja.
Dónde encontrar la tapa que obsesiona a la jefa de PS Management
La ruta no se limita solo a nuestra ciudad, ya que se extiende por otros 65 locales repartidos entre Madrid, Valencia, Alicante, Málaga y Sevilla, demostrando que el fervor por lo “vintage” y lo auténtico es un fenómeno global. En Barcelona, los puntos de encuentro seleccionados mantienen ese aire de bar de confianza donde uno podría encontrarse perfectamente a Magüi intentando descifrar un correo electrónico mientras Paquita da cuenta de un aperitivo.
Locales como Bareto, Olimpics Bar, Priscilla Café, Pink Corner, Fever, Elvira, Lacarra, Cinemateca, Bar Veni, La Beberoteca y Café Berlín son las paradas obligatorias para quienes quieran vivir la experiencia completa de PS Management. Se trata de una oportunidad para bajar las revoluciones de la ciudad y disfrutar de un maridaje que, aunque parezca sacado de otra época, encaja perfectamente con el ritmo canalla de los barrios barceloneses.