El Putxet ha despertado hoy con esa extraña quietud que suele preceder a los imprevistos que alteran el pulso de un barrio. Poco antes de las once de la mañana, un movimiento de tierras vinculado a las obras de la línea 9 del metro ha quebrado la tranquilidad de la zona, obligando a desalojar de urgencia cinco inmuebles situados entre las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid. El aviso partió de los propios operarios de la obra al detectar oscilaciones anómalas en los edificios que mantienen bajo monitorización constante.
El origen de la alarma ha sido una cavidad de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad que se ha abierto paso de forma imprevista, tragándose el patio interior y un pequeño almacén de un comercio local. Hasta el lugar se han desplazado seis dotaciones de los Bomberos de Barcelona, patrullas de la Guardia Urbana y equipos de asistencia social para asegurar el terreno y acompañar a los afectados. Por el momento, el Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado que no se lamentan heridos.
El susto de los vecinos y los comercios afectados
El impacto del hundimiento, que recuerda al histórico y trágico episodio del Carmel, se ha dejado sentir con fuerza en los bajos de los edificios afectados. El punto más crítico se localiza en la Pizzeria Verona, en la calle Teodora Lamadrid. Su administrador, Domingo Fine, relataba visiblemente afectado cómo descubrió el desastre al iniciar su jornada: al abrir la puerta del local se encontró con una claridad inesperada y comprobó que el aseo y el patio del establecimiento se habían venido abajo por completo.
El temor se extendió rápidamente a los negocios y viviendas colindantes. Desde el Institut Dental Barreras, situado en la calle Rubinstein, las empleadas explicaron que al entrar por la mañana descubrieron la presencia de grietas recientes en las paredes, lo que las obligó a salir a la calle de forma precipitada, dejando atrás incluso sus pertenencias personales. Testimonios de residentes de la zona coinciden en que durante la noche ya se apreciaban señales extrañas, como fisuras en los mármoles de los baños o puertas que repentinamente habían dejado de encajar en sus marcos.
Atención comunitaria y respuesta institucional
Para dar respuesta a los vecinos que se han visto obligados a abandonar sus casas, el Ayuntamiento ha centralizado la atención en el Centro Cívico Vila Florida. Merche Cuesta, subjefa territorial del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), ha señalado que los equipos municipales permanecerán en este punto durante toda la tarde para ofrecer apoyo y canalizar la información a medida que se disponga de nuevos datos sobre el estado de las fincas.
La concejala del distrito de Sarrià-Sant Gervasi, Maria Eugènia Gay, se ha personado en el lugar de los hechos para seguir de cerca la evolución de los trabajos. Paralelamente, en el consistorio se ha convocado una reunión de urgencia encabezada por el alcalde Jaume Collboni y la teniente de alcaldía Laia Bonet, a la que también se han sumado la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y el conseller de Presidència, Albert Dalmau, para evaluar la situación junto a los responsables técnicos.
Inyecciones de hormigón a cuarenta metros de profundidad
Los equipos técnicos han iniciado de inmediato las tareas para estabilizar la zona afectada introduciendo hormigón en la cavidad, unas labores que se prolongarán durante el resto de la jornada. Laura Carrasco, responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas de la Generalitat, ha remarcado que el incidente está directamente ligado a la excavación que realiza la tuneladora, aunque ha querido desligar tajantemente este episodio de lo ocurrido en el Carmel en el año 2005. Según ha detallado, el método constructivo actual es totalmente distinto, ya que la máquina avanza protegida por un escudo metálico de 12 metros que ejerce de sostén provisional.
En estos momentos, la tuneladora ya se encuentra unos diez metros por delante del punto donde se ha originado el socavón y continúa perforando con normalidad. Los trabajos en este tramo de la L9, comprendido entre Mandri y Lesseps, se ejecutan a unos 40 metros de profundidad y tienen prevista su finalización este próximo otoño. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha precisado que se están analizando minuciosamente tanto los espacios dañados como los cimientos de los bloques de viviendas cercanos antes de determinar los próximos pasos a seguir.