Hay un murmullo metálico que hace años dejó de resonar bajo la sombra de los plátanos en la parte alta de la ciudad. Toda una generación de barceloneses ha crecido sin conocer el vaivén del Tramvia Blau, aquel menudo ferrocarril que desde 1901 tejió la memoria sentimental de vecinos y curiosos camino a la montaña del Tibidabo. Sin embargo, para conmemorar sus 125 años de historia, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) sacará de nuevo a la luz este querido icono patrimonial.
La cita con la nostalgia tendrá lugar el último fin de semana de octubre, coincidiendo con la víspera y el día de Todos los Santos. Durante estas dos jornadas, una de las unidades clásicas abandonará temporalmente su encierro para exhibirse en su trazado original, entre la plaza Kennedy y la calle García Mariño, ofreciendo a los ciudadanos la oportunidad de volver a cruzar sus puertas antes de que se inicie su esperado y complejo proyecto de remodelación.
Cuándo circulará el Tramvia Blau en Barcelona
El sábado 31 de octubre, de 11:00 a 20:00 horas, y eldomingo 1 de noviembre, desde las 10:00 hasta las 20:00 horas, el tranvía número 5 permanecerá expuesto al público. Aunque el vehículo no realizará su tradicional recorrido —solo se moverá para entrar y salir de su cochera subterránea—, los asistentes podrán subir a bordo de forma gratuita.
En su interior, se conserva intacto el encanto de principios de siglo, incluyendo su peculiar y clásico cartel metálico que reza: «Se prohíbe escupir». Se trata de un viaje inmóvil a aquel lejano 29 de octubre de 1901, fecha en la que este transporte se estrenó junto al parque de atracciones y el funicular.
El futuro de un símbolo en pausa
El servicio dejó de operar el 28 de enero de 2018 por motivos de seguridad. Desde entonces, un cartel de «cierre provisional» cuelga en la plaza Kennedy. Actualmente existe un compromiso municipal para inyectar 46 millones de euros destinados a resucitar el recorrido.
El proyecto, que fusiona transporte y urbanismo, no cuenta todavía con un calendario firme ni con licitaciones cerradas, pero exigirá al menos cuatro años de obras. La intervención contempla la restauración de cuatro vehículos, la renovación completa de la infraestructura ferroviaria y una reforma integral de la avenida del Tibidabo.
El homenaje por el 125º aniversario se extenderá durante todo el mes siguiente. Los días 14 y 15 de noviembre, la cochera de la calle Bosch i Alsina, ubicada bajo la Ronda de Dalt, celebrará unas jornadas de puertas abiertas para mostrar el lugar donde descansan estas joyas de la historia urbana.
Además, TMB editará un billete conmemorativo de la efeméride y organizará una exposición dedicada a la trayectoria de este pequeño ferrocarril en el espacio Mercè Sala, situado en la calle Rosselló 243, a lo largo del mes de noviembre.