Hay lugares en Barcelona que parecen diseñados para detener el tiempo, y el Paranimfo de la Universitat de Barcelona es, sin duda, uno de ellos. Si a la suntuosidad de este espacio —con sus maderas nobles, sus pinturas históricas y ese aire de solemnidad académica— le sumas el talento de la escena musical más fresca y emergente, el resultado es Els Vespres d’Hivern. Este ciclo, que ya se ha convertido en un clásico imprescindible para sobrevivir al frío de febrero, alcanza este año su duodécima edición consolidándose como el secreto mejor guardado (o ya no tanto) de la agenda cultural de la ciudad.
La premisa sigue siendo tan imbatible como de costumbre: música de calidad, un entorno privilegiado y entrada totalmente gratuita. Eso sí, como suele pasar con las cosas buenas en esta ciudad, la competencia por una de sus butacas es feroz. Por eso, conviene tener el calendario a mano y el dedo rápido para reservar las invitaciones, que se liberan de forma escalonada a finales de enero.
Una programación femenina y de vanguardia
Este año, el protagonismo recae sobre cuatro mujeres que representan a la perfección la riqueza y la experimentación de la música actual en Cataluña. La encargada de abrir el fuego el jueves 5 de febrero será Alba Careta, quien junto a Henrio presentará Udolç. Se trata de una reinterpretación contemporánea de canciones de cuna tradicionales, un proyecto nacido del festival Càntut que promete envolver el Paranimfo en una atmósfera onírica y delicada.
Le seguirá el 12 de febrero Amaia Miranda. Si has seguido de cerca las giras de Amaia (la de OT) o de Christina Rosenvinge, es muy probable que su rostro y su guitarra te resulten familiares. Miranda trae una propuesta acústica cruda y emocionante, donde la sencillez de su voz es capaz de llenar cada rincón de la inmensa sala.
La segunda mitad del mes se reserva para la exploración sonora. El 19 de febrero llegará el turno de Cristina López Gómez, una artista que se mueve con maestría entre la raíz flamenca y las texturas electrónicas más modernas. Tras haber colaborado con nombres de la talla de Alizzz o Niño de Elche, López presentará los temas de su próximo disco, Fata morgana. Finalmente, el 26 de febrero, Meritxell Neddermann cerrará el ciclo. La pianista, habitual en la banda de Jorge Drexler, desplegará su universo particular donde el pop, el jazz y la electrónica conviven de forma orgánica y vanguardista.
Cómo conseguir tus entradas sin morir en el intento
Aunque el acceso es libre, el aforo del Paranimfo es limitado y la demanda es altísima. La organización ha diseñado un sistema de reserva de invitaciones a través de su página web oficial para evitar las colas bajo el frío. Las fechas clave que debes anotar en tu agenda son el 20, 22, 27 y 29 de enero. En cada uno de estos días se abrirán las reservas para uno de los conciertos, por lo que te recomendamos estar atento a la web de Els Vespres apenas den las diez de la mañana si no quieres quedarte con las ganas.
Como consejo adicional de la casa: las puertas suelen abrir media hora antes del inicio del concierto (previsto a las 20:00 h.). Vale la pena llegar con tiempo, no solo para asegurar un buen sitio, sino para disfrutar de la arquitectura del edificio histórico de la UB antes de que la música empiece a sonar. Es, probablemente, la forma más elegante y económica de pasar un jueves noche en Barcelona.
Un escenario con siglos de historia
El Paranimfo no es un escenario cualquiera. Situado en el corazón de la Gran Via, este espacio es el alma de la Universidad de Barcelona. Diseñado por Elies Rogent en el siglo XIX, es el lugar donde se celebran los actos académicos más solemnes, pero también ha servido de refugio para la cultura popular en momentos clave.
La acústica del espacio, con sus techos altos y su ornamentación mudéjar, ofrece una experiencia sonora difícil de replicar en cualquier otra sala de conciertos de la ciudad. Poder disfrutar de una propuesta de pop electrónico o jazz de vanguardia bajo esos óleos es, sencillamente, un lujo que solo Barcelona nos regala de vez en cuando.