Buscar piso se ha convertido en una especie de deporte de riesgo, una carrera de fondo donde los precios suben más rápido que el ánimo de quienes ojean los portales inmobiliarios cada mañana. En medio de esta particular odisea, el gobierno español acaba de lanzar una nueva herramienta para intentar dar un respiro a los inquilinos: Casa 47, un buscador público diseñado para consultar y solicitar alquileres asequibles de forma ágil y sencilla.
La plataforma ya ha dado el pistoletazo de salida con una oferta inicial de 800 viviendas repartidas por todo el territorio estatal, de las cuales 93 están ubicadas en Catalunya. El objetivo es claro: ofrecer una bolsa de hogares protegidos que garanticen la estabilidad, asegurando que los inquilinos no tengan que destinar más de un tercio de sus ingresos a pagar el techo bajo el que duermen.
Contratos para echar raíces
Una de las grandes novedades que trae Casa 47 es la duración de los arrendamientos. Atrás quedan las renovaciones anuales o los contratos cortos: las viviendas anunciadas en el portal ofrecerán una duración inicial de 14 años, que podrá prorrogarse hasta los 75. La idea, según explicó durante la presentación el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, es facilitar «alquileres realistas para salarios reales» frente a lo que definió como una auténtica «carrera de obstáculos».
El catálogo de este nuevo buscador público tiene previsto crecer a corto plazo. A las 800 opciones con las que se inaugura el servicio, se le sumarán próximamente 1.500 viviendas más en toda España. Las mensualidades de todos estos pisos se calcularán cruzando dos factores fundamentales: las características propias del inmueble y la situación económica del municipio en el que se encuentre.
Blindaje permanente contra la especulación
Para garantizar que esta bolsa de pisos cumpla su función social a largo plazo, los inmuebles de Casa 47 estarán protegidos de forma permanente. Durante el anuncio, Sánchez subrayó que estas viviendas «nunca serán una oportunidad de negocio para unos pocos ni podrán salir del parque público cuando cambie el ciclo económico o político».
El mandatario también defendió la naturaleza del proyecto frente a posibles críticas, asumiendo que algunos tacharán la medida de intervencionista. «Lo es y con orgullo, porque el mercado está roto: un mercado que excluye a cientos de miles de familias de un derecho esencial es un mercado que no funciona», sentenció, añadiendo que existen evidencias de que la actual normativa de vivienda ayuda a contener los precios y a aumentar la oferta disponible.