En el mostrador de Pinchería La Bernarda, en el corazón de Molins de Rei, a unos 30 minutos de Barcelona, puedes encontrar hasta 25 opciones diferentes de pinchos listos para cocinar a la brasa y disfrutar en el momento. Una propuesta que se aleja de las barras de tapas frías tradicionales y que ofrece una amplia variedad de opciones que van desde platos clásicos de la gastronomía española hasta propuestas tan exóticas como la carne de canguro.
La dinámica del establecimiento es muy sencilla: te acercas a la vitrina, observas la materia prima y eliges qué te apetece (aunque siempre puedes mirar la carta). La gran mayoría de estos pinchos se prepara directamente a la brasa, aunque también utilizan otras técnicas, como la tempura, para rebozar y freír ingredientes específicos.
El local sirve raciones clásicas para abrir boca, como las patatas bravas o las tradicionales gildas. En el apartado de las carnes, destacan opciones contundentes como el pincho de entrecot, aliñado con aceite y hierbas, o la brocheta de butifarra acompañada de setas. Estas elaboraciones de corte clásico conviven en la carta con la mencionada carne de canguro, cortada en pequeños dados y asada, o combinaciones marinadas al estilo teriyaki con sésamo.
Los productos del mar también son protagonistas en su barra. Entre los platos más llamativos se encuentra la brocheta de pulpo a la gallega, intercalada con trozos gruesos de patata asada y espolvoreada con pimentón. Se ofrecen porciones de salmón tostado al fuego, y gambas que se pueden pedir cocinadas en tempura o cubiertas con una salsa de wasabi. Para complementar la oferta también hay alternativas a base de verduras, como los cortes de calabacín asado servidos con salsa romesco y semillas. Probando (y disfrutando) varias de estas brochetas, con una bebida y alguna ración extra para compartir, el precio ronda los 30 euros por persona.