El subsuelo de la ciudad tiene memoria y, a veces, la naturaleza se abre paso incluso a través de las infraestructuras más robustas. Quienes viajan a diario en la línea morada ya habían notado un evidente cambio de ritmo recientemente: vagones más lentos de lo habitual y andenes inusualmente llenos en hora punta en el tramo final del recorrido. El responsable no es otro que el agua de los fuertes temporales de principios de octubre, que elevó la presión subterránea hasta provocar una fisura en el hormigón de un túnel construido en los años ochenta.
Para solucionar el problema de raíz, el servicio de la L2 quedará totalmente interrumpido entre las estaciones de La Pau y Gorg a partir de este lunes, 2 de noviembre. El corte ininterrumpido se alargará durante todo un mes, hasta el 3 de diciembre, tiempo en el que los operarios inyectarán hormigón para estabilizar la base de las vías, permitiendo que la normalidad regrese a la línea el 4 de diciembre.
El origen de los retrasos recientes
Hasta ahora, los trenes que pasaban por las paradas de Artigues y Sant Roc circulaban a una velocidad limitada de 15 km/h. Este pequeño daño estructural, que llegó a alterar mínimamente la zona de cambio de vías, fue detectado por los técnicos de TMB durante una inspección rutinaria tras las lluvias.
En ese primer momento, se optó por reducir la velocidad y vigilar la zona de forma permanente, una tirita temporal que garantizaba la seguridad pero ralentizaba el trayecto y acumulaba pasaje. No obstante, la reparación estructural era inevitable. Xavier Flores, consejero delegado de TMB, aclara que realizar estas obras únicamente de noche habría sido insostenible, ya que los trabajos se habrían eternizado y los vecinos habrían padecido «un servicio degradado mucho tiempo».
Rutas alternativas para sobrevivir al corte
Para que el cierre temporal no aísle a los vecinos de la zona, se pondrá en marcha un servicio de autobús lanzadera gratuito. Esta ruta calcará por la superficie los poco más de 8 kilómetros que separan las estaciones afectadas por el corte, con vehículos que pasarán con una frecuencia de entre cuatro y nueve minutos.
Más allá de este autobús especial, existen otras formas de esquivar las obras utilizando la red habitual. Quienes necesiten moverse por la zona podrán echar mano de la L4 del metro desde la estación de La Pau o la L10 desde Gorg, además de subirse a la línea de autobús urbano H10 o a los tranvías de las líneas T4, T5 y T6.