Si esta mañana te ha vibrado el bolsillo con ese pitido estridente que parece el inicio de una película de catástrofes, ya lo habrás visto: es la Generalitat recordándote que el Mediterráneo se ha levantado hoy de muy mal humor. El temporal que está barriendo Catalunya ha obligado a Protección Civil a enviar alertas masivas a los móviles del área metropolitana y el sur de Tarragona, pidiendo algo que suena a sentido común pero que nunca está de más recordar: que hoy no es el día para ir al espigón a hacerse el vídeo viral de turno.
Estamos en alerta naranja y los mapas del Meteocat se han teñido de un color que nos indica que lo de «abril aguas mil» se ha adelantado y se ha traído a sus primos el viento y el oleaje. Se esperan olas que en algunos puntos de la costa catalana podrían alcanzar los 10 metros de altura, una auténtica pared de agua que convierte cualquier paseo marítimo en zona de riesgo.
En Barcelona, el Ayuntamiento ya ha activado el Plan de Actuación Municipal por mal estado del mar y no es raro que empieces a ver precintos en los accesos a las playas de la Barceloneta o el Bogatell.
Un aviso que va del mar a la montaña
El Empordà y el litoral sur de Girona se llevan la peor parte con acumulaciones de lluvia que pueden rozar los 100 litros por metro cuadrado en apenas doce horas. Aquí en Barcelona, aunque los paraguas van a sufrir lo suyo por las rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, la preocupación también se traslada a los cauces de los ríos y las zonas bajas. La recomendación oficial es clara: evitar las zonas inundables y, sobre todo, extremar la precaución si tienes que coger el coche para salir de la ciudad.
Pero si el panorama en la costa está agitado, en el Pirineo la cosa se pone blanca y peligrosa. La nieve no da tregua y ya se han activado avisos amarillos en el Valle de Arán y el Pirineo de Lleida, donde se esperan espesores considerables por encima de los 1.400 metros. De hecho, la montaña ya nos ha dado el primer susto trágico de la semana: un esquiador ha perdido la vida en Baqueira Beret tras ser atrapado por un alud fuera de pistas. Los equipos de rescate de los Mossos d’Esquadra y los Pompièrs d’Aran mantienen el dispositivo activo buscando a un posible segundo desaparecido, un recordatorio de que, cuando la naturaleza se pone así de brava, lo mejor es ver el espectáculo desde la barrera.
¿Hasta cuándo durará el temporal?
Si eres de los que está mirando al cielo esperando que escampe para salir a correr o sacar al perro sin acabar como un náufrago, toca tener paciencia. La previsión indica que este escenario de «oleaje importante» y precipitaciones intensas nos acompañará, al menos, hasta el miércoles. Hasta entonces, la ciudad se queda en modo pausa marítima.
Recordad que no solo se trata de no acercarse al agua, sino de estar atentos a los objetos que tenemos en balcones y terrazas, con este viento, una maceta mal puesta puede convertirse en un proyectil. Por ahora, hacedle caso al móvil y manteneos alejados de la primera línea de mar, que las fotos con olas gigantes no valen un susto innecesario.