Parece que el Tibidabo nos dio un pequeño aviso hace unos días con su nevada anecdótica, pero lo que viene ahora no es ningún ensayo. Barcelona se prepara para entrar de lleno en el túnel del tiempo atmosférico y, como manda el calendario popular, la llegada de la «Setmana dels Barbuts» traerá consigo el frío más riguroso de todo el invierno. A partir de este fin de semana, los abrigos que dejamos abiertos durante la Navidad van a tener que abrocharse hasta arriba porque los termómetros en la capital catalana se preparan para un descenso de casi 10 grados.
Aunque el cambio climático a veces nos confunda con inviernos que parecen primaveras, las estadísticas no mienten. Históricamente, los días que rodean las festividades de Sant Pau Ermità, Sant Maur y Sant Antoni Abat (del 15 al 17 de enero) registran las temperaturas más bajas del año en las capas altas de la atmósfera. Este año la historia se repite y la entrada de una masa de aire gélido hará que el ambiente pase de ser fresco a puramente invernal en cuestión de horas.
Por qué esta es, oficialmente, la semana de los estornudos
El nombre de esta semana no es casualidad ni un capricho estético. Se llama así por la coincidencia en el santoral de varios santos que siempre aparecen representados con barbas largas, espesas y blancas, un símbolo visual que nuestros antepasados asociaban con la nieve y la escarcha. El refrán «Setmana dels Barbuts, setmana d’esternuts» (semana de los barbudos, semana de estornudos) cobra más sentido que nunca estos días.
Los datos del Meteocat y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirman que, aunque la bajada será progresiva a partir de este miércoles, el «clímax» del frío llegará entre el sábado y el domingo. Será entonces cuando las mínimas se desplomen y sintamos ese frío que, como dicen en los pueblos, «se mete en los huesos». Además, la sensación térmica podría ser incluso más baja debido a la humedad, ya que la previsión indica que el cielo no se quedará solo en el frío, sino que también traerá agua.
Lluvia y bufandas para despedir enero
Si estabas esperando el momento de sacar el paraguas y dejar de mirar al cielo buscando nubes, la segunda quincena de enero parece ser la respuesta. Tras el bajón térmico del fin de semana, la inestabilidad ganará protagonismo. Se espera que la semana del 19 al 25 de enero sea especialmente lluviosa en Barcelona, rompiendo con la tónica seca de los últimos meses y manteniendo los valores del mercurio en la media habitual para la época.
La buena noticia para los que no soportan el frío extremo es que, pasada esta ráfaga de los «Barbuts», la última semana de enero nos dará un respiro. Los modelos meteorológicos apuntan a que los termómetros volverán a la normalidad estadística a partir del día 26, despidiendo el mes con un tiempo más estable. De momento, el consejo es claro: no te fíes del sol de mediodía y prepárate, porque los santos barbudos vienen este año con ganas de cumplir la tradición a rajatabla.