Hay lugares en Barcelona donde el eco del pasado industrial pesa en cada ladrillo. En el distrito de Sant Andreu, los muros de la antigua fábrica de automóviles Mercedes-Benz guardan la memoria de cadenas de montaje y motores, pero pronto cambiarán ese recuerdo por el susurro de las hojas y los pasos de los vecinos. El Ayuntamiento de Barcelona ha dado el visto bueno definitivo al proyecto de reparcelación que transformará este histórico recinto cerrado en un gigantesco ecobarrio, uniendo de forma natural los caminos de El Bon Pastor y Sant Andreu.
Con este trámite municipal, confirmado recientemente, la promotora Conren Tramway (CT) tiene la pista despejada para iniciar en los próximos meses las obras de urbanización y levantar los primeros bloques de viviendas. El proyecto busca cicatrizar el tejido urbano a un paso de la futura estación de alta velocidad de La Sagrera, creando un entorno diseñado exclusivamente para las personas, donde la vivienda, el comercio y la naturaleza convivirán en un mismo espacio sin coches.
Un enorme refugio peatonal

El gran atractivo del futuro barrio de La Mercedes es su apuesta por respirar hondo. El diseño convertirá la antigua parcela de 90.000 metros cuadrados en un pulmón que, una vez finalizado por completo, ofrecerá hasta 185.000 metros cuadrados libres de tráfico rodado.
De toda esta superficie, más de 5,5 hectáreas serán zonas verdes puras, pensadas como una prolongación del Parc del Camí Comtal. La intención es que este manto de naturaleza cree un hilo conductor ininterrumpido en medio de la ciudad, uniendo calles y plazas sin la interrupción de los coches.
En el corazón de este nuevo enclave crecerán más de 1.300 hogares. Se trata de una mezcla donde el 40% de los pisos estará destinado a vivienda de protección oficial, garantizando un componente social. Para aquellos interesados en la vivienda libre, la maquinaria ya está en marcha: los impulsores han abierto un formulario en su página web para los futuros compradores, de cara a la comercialización que arrancará este mismo otoño.
Pero un barrio no es solo un lugar para dormir. El proyecto destinará 15.000 metros cuadrados a pie de calle para llenarlo de vida comunitaria con tiendas, restaurantes y servicios básicos. Además, el recinto mantendrá su espíritu productivo, cambiando los viejos motores por el talento: 59.000 metros cuadrados se reservarán para empresas vinculadas a la salud, la tecnología y la innovación.
El nuevo latido del norte de Barcelona
Para los responsables del proyecto, esta transformación va mucho más allá de levantar edificios. Paco Hugas, cofundador y co-CEO de Conren Tramway, señala que esta aprobación definitiva confirma que la nueva Mercedes ya es una realidad tangible.
Según el portavoz, esta intervención no solo transformará la zona norte de Barcelona, sino que ayudará a consolidar el entorno de La Sagrera como una nueva centralidad en la capital catalana. El objetivo final es dar respuesta a retos fundamentales de nuestros días: ofrecer nuevos hogares, generar economía local y asentar un modelo de ciudad mucho más amable, verde y pensado, por fin, para quienes la caminan.