Hay tradiciones que no deberían morir nunca, y la de pringarse los dedos con salsa romesco mientras miras al cielo es, posiblemente, la más sagrada de nuestro invierno. Tras un largo paréntesis de seis añoS el Poble Espanyol ha decidido que ya basta de esperar. El próximo sábado 7 de marzo, el recinto de Montjuïc recupera su gran Calçotada, y lo hace con la intención de demostrar que el ritual del calçot puede ser tan tradicional como moderno.
La apuesta para este 2026 no es solo una comida multitudinaria, sino una transformación total del concepto. Se espera que se consuman más de 20.000 calçots, pero la organización ha querido dar un paso más allá integrando el espíritu del tardeo barcelonés. La fiesta no terminará con el café y el porrón de vino, sino que se alargará hasta las diez de la noche, convirtiendo el espacio en una de las mayores celebraciones urbanas dedicadas a la cebolla más famosa de Catalunya.
Un menú clásico y el arte de comer de pie
Aunque el formato se modernice, el producto no se toca. La esencia de la jornada sigue siendo el menú tradicional: calçots hechos a la brasa en su punto justo, su respectiva salsa, butifarra de calidad y vinos seleccionados. Para los que prefieren opciones alternativas, también se ha diseñado un menú vegano, asegurando que nadie se quede con hambre en la Plaza Mayor.
Más allá de la comida, el evento busca recuperar ese espíritu de plaza de pueblo donde ocurre de todo a la vez. No faltará el mítico concurso de comer calçots, donde los más valientes (o los que tengan más hambre) competirán por ver quién es capaz de ingerir la mayor cantidad de unidades en un tiempo récord, un espectáculo que siempre congrega a curiosos y genera el ambiente más gamberro de la jornada.
De la rumba al reggaetón: música durante doce horas
La gran novedad de este regreso es el hilo musical que vertebrará todo el día. La jornada arrancará a las 12:00h con un vermut amenizado por las sesiones de vinilos de Salvadiscos, ideal para ir abriendo boca. Sin embargo, el plato fuerte llegará en la sobremesa. Cuando el romesco ya haya hecho su trabajo, la rumba de TumbaloTó y el directo urbano de El Flakka elevarán las pulsaciones de la plaza.
Para rematar la faena y bajar los calçots, la tarde se cerrará con Winsa DJ, que traerá ritmos latinos y reggaetón para los que aún tengan energía. Es, en definitiva, una calçotada pensada para los que quieren comer bien pero también para los que buscan un plan de sábado completo sin salir de la ciudad. Además, el evento mantiene su ADN familiar con talleres creativos y juegos de madera para los más pequeños, que tienen su propio menú adaptado.
Cómo conseguir tu sitio en la plaza
Teniendo en cuenta que el aforo está limitado a unas 1.600 personas y que han pasado seis años desde la última edición, lo más probable es que las entradas vuelen rápido. Los tickets ya están disponibles en la web oficial del Poble Espanyol con diferentes modalidades: desde el acceso sencillo por 9 euros hasta los menús completos por 35 euros.
Es la oportunidad perfecta para vivir una calçotada «de campo» pero con las vistas de Montjuïc y la comodidad de no tener que coger el coche para salir de Barcelona. Solo hace falta traer ganas de fiesta y, sobre todo, no tener miedo a mancharse la camisa.

