Barcelona se ha despertado hoy con un invitado que nadie llamó a la fiesta: la borrasca Nils. Lo que debía ser una jornada de disfraces, color y tradición por el inicio del Carnaval y las fiestas de Santa Eulàlia se ha convertido en una mañana de persianas bajadas y precauciones extremas. El viento, que sopla con una fuerza inusual, ha obligado al Ayuntamiento a elevar el Plan de Actuación Municipal a fase de emergencia, lo que ha supuesto el tijeretazo definitivo a los actos previstos para este jueves.
El plato fuerte del día, L’Arribo del Rey Carnestoltes, que este año tenía su cuartel general en el barrio de Sants, ha quedado suspendido. Aunque el inicio estaba planteado a cubierto en las Cotxeres, el pasacalle posterior y la esperada Taronjada en el Parc de l’Espanya Industrial eran inviables con las rachas de viento actuales. Al estar situados en un parque, y ante el cierre preventivo de todos los jardines de la ciudad para evitar desgracias con la caída de ramas, la seguridad ha mandado sobre la juerga.
Tampoco habrá procesión de las Laies. La tradicional paseada de las gigantas por el barrio Gòtic, que este año coincidía con el arranque carnavalesco, se queda en el almacén. El homenaje conjunto a la Taronjada que debía reunir a ambas festividades en la plaza de Sant Jaume a última hora de la tarde también ha caído del programa por el riesgo que suponen las estructuras efímeras y el mobiliario urbano ante vientos que ya están rozando los 100 km/h en algunos puntos del litoral.
Una ciudad a medio gas por precaución
La situación no es para tomársela a broma. La borrasca Nils ha puesto a Cataluña en alerta máxima, con lo que los expertos ya definen como uno de los temporales de viento más intensos de las últimas dos décadas. Más allá de la fiesta, la ciudad ha visto cómo se suspendía el servicio de Bicing para evitar accidentes y se cortaban tramos de vías importantes como la Ronda Litoral por la caída de árboles.
Incluso el transporte público y la sanidad se han visto alterados: Renfe ha tenido que cerrar estaciones como la de Premià de Mar por riesgo de desprendimientos en las marquesinas, y se han cancelado todas las citas médicas no urgentes. Mientras Protección Civil mantiene el plan Ventcat activado y los móviles de los barceloneses no dejan de recibir alertas de precaución, la recomendación es clara: evitar los desplazamientos innecesarios y alejarse de cornisas, muros o zonas arboladas. El Carnaval tendrá que esperar a que Nils decida seguir su camino.
Cuándo volverá la normalidad a las calles
Pese al parón en seco de este jueves, el Ayuntamiento y el CECOR confían en que el temporal amaine lo suficiente para retomar el grueso de las actividades a partir de mañana viernes. La previsión indica que el viento perderá fuerza durante la madrugada, permitiendo que los colegios vuelvan a abrir y que el calendario de las fiestas de Santa Eulàlia recupere su ritmo habitual durante el fin de semana.
No obstante, se recomienda a los vecinos seguir los canales oficiales, ya que la reapertura de los parques públicos dependerá de la revisión técnica previa para asegurar que no haya peligro de caída de ramas tras el paso de la borrasca.