Las entrañas de la ciudad a veces recuerdan que están vivas y, en ocasiones, deciden ceder de improviso bajo nuestros pies. Esto es lo que ocurrió el pasado miércoles al mediodía en la frontera invisible que separa el barrio barcelonés de Vallbona, en Nou Barris, y Montcada i Reixac. Un pozo de conexión de las obras para soterrar la línea R2 se hundió repentinamente tras un fuerte estruendo, creando un socavón que acabó tragándose una grúa de gran tonelaje y diversa maquinaria pesada. La advertencia sonora fue suficiente para que los operarios pudieran apartarse a tiempo, logrando que el aparatoso accidente se saldara sin ningún herido, aunque con un impacto enorme en la rutina de la ciudad.
Medio día después del susto, las miradas apuntan al subsuelo para entender qué ha fallado. Según ha trasladado Adif al Ayuntamiento de Barcelona, y tal como ha explicado el concejal de Nou Barris, Xavier Marcé, la principal hipótesis señala a la presencia de aguas freáticas en la zona. Este elemento natural habría provocado un movimiento de tierras que los pilares del muro de contención no fueron capaces de soportar. Mientras los técnicos trabajan contrarreloj rellenando el agujero con hormigón para estabilizar el terreno, miles de usuarios se enfrentan a un corte ferroviario indefinido que ha puesto a prueba la paciencia de quienes dependen del tren cada mañana.
El rompecabezas de los trenes
El hundimiento ha obligado a cortar el paso de convoyes «sine die» entre Montcada i Reixac y Sant Andreu, afectando de lleno a las líneas R2, R2 Nord y R11. Para intentar coser esta herida en la movilidad diaria, Renfe ha montado desde este jueves un circuito alternativo:
- Los trenes de la R2 y R2 Nord que vienen del norte (Maçanet-Massanes) terminan su recorrido en Montcada i Reixac. Desde allí, los viajeros deben caminar unos cinco minutos para enlazar con la línea R4, que los llevará hasta Barcelona Sants.
- Por la parte sur, los trenes de la R2 y R2 Nord hacia el aeropuerto y Castelldefels inician su ruta directamente desde la estación de Sant Andreu.
- Para los usuarios de la R11, el tren llega habitualmente hasta Granollers Centre. A partir de ese punto, un servicio de autobuses directos los traslada a Sant Andreu Comtal, coordinado con los horarios de los trenes. Además, estos viajeros pueden optar por subirse a la R2 entre Sant Andreu y Montcada.
- Quienes viajen desde Girona y Figueres tienen como alternativa los servicios Avant en Barcelona Sants, que han sumado plazas extra y personal de información para absorber la demanda.
Cemento y sensores para curar la brecha
Aunque el susto fue mayúsculo, desde las instituciones piden calma. Arturo Pastor, subdirector de construcciones de Adif, confirmó que tras asegurar el perímetro, los trabajos actuales se centran en verter hormigón sin descanso para taponar la cavidad. «No sabemos qué tamaño tiene el agujero», reconoció el responsable técnico, confirmando a su vez que las viviendas más cercanas al hundimiento, en el barrio de Vallbona, no han sufrido ningún tipo de grieta.
Para evitar nuevos sobresaltos y siguiendo la recomendación de los Bomberos de Barcelona, se realizarán auscultaciones con sensores sobre el terreno. El compromiso de Adif es emitir informes cada 24 horas para detectar a tiempo cualquier anomalía o nuevo movimiento de tierra, garantizando así la tranquilidad de los vecinos; una prioridad absoluta según ha recalcado el concejal Marcé.