El verano barcelonés tiene su propio reloj. Cuando el calor da una tregua, la ciudad se vacía y el ruido de los motores pierde fuerza, el asfalto aprovecha para transformarse bajo las estrellas. Desde este lunes 20 de julio y hasta el próximo 6 de agosto, la Ronda de Dalt aplicará cortes de tráfico nocturnos de lunes a jueves, interrumpiendo la circulación de vehículos en el tramo comprendido entre las salidas cinco y seis.
El objetivo de estos cortes, que obligarán a los conductores a desviarse por los carriles laterales de la vía, es avanzar en las complejas obras de cobertura de la infraestructura. Aprovechando el descenso del tráfico estival y el cobijo de la noche, se instalarán las pesadas placas que servirán de base para la futura losa de la cubierta; una maniobra estructural que resulta del todo imposible de realizar con la ronda abierta a la circulación diurna.
A medida que avance el verano, los trabajos ganarán intensidad y requerirán un esfuerzo extra por parte de los conductores. Según la planificación de la obra, desde el 3 hasta el 24 de agosto, el dispositivo sumará una nueva afectación: se anulará un carril de circulación situado a la derecha en ambos sentidos de la marcha. Este estrechamiento temporal de la vía está directamente vinculado a las labores de colocación del nuevo techo.
De autopista a pulmón verde
Todas estas molestias estivales forman parte de un engranaje mayor diseñado para cicatrizar una antigua brecha urbana. La cobertura de la Ronda de Dalt es el resultado directo de una larga e incansable reivindicación de los vecinos de los barrios cercanos, que llevaban años reclamando recuperar este espacio.
En total, el proyecto pacificado permitirá crear 340 metros de superficie nueva destinada a zonas verdes y al disfrute ciudadano, de los cuales ya hay 200 metros terminados. Para ver el resultado definitivo todavía habrá que tener un poco de paciencia: las previsiones marcan que la construcción de la cubierta en sí misma se extenderá durante todo el año 2027, dejando para 2028 los trabajos finales de urbanización que llenarán de vida la superficie.