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Dónde comer churros en Barcelona: 8 de las mejores churrerías

Desayunar y merendar en Barcelona en invierno será tu nueva actividad favorita cuando descubras estas churrerías.

Luna Parodi Luna Parodi - Redactora

churros

La palabra churro se usa como símil para señalar otras cosas, como las que están mal hechas o las que se hacen rápido, y pensamos que el significado original es el de esa masa frita que mojamos en chocolate. Sin embargo, parece que el churro no es original de España, sino que llegó hasta aquí y se le bautizó como churro por su parecido con los cuernos de las ovejas de raza churra.

Sí. Resulta que nuestro dulce emblema viene de una receta china del siglo XII llamada «youtiao». Allí, en china, se trata de un desayuno tradicional que se come acompañado de leche de soja o de salsa picante y arroz.

No fue hasta siglos después que los viajantes portugueses, en sus expediciones exploratorias, descubrieron el youtiao y lo trajeron a Europa. Ya en la península, se les cambió la sal por el azúcar y se les dio la forma de estrella y el nombre de «churro».

El 11 de noviembre es el día internacional del churro, el postre o snack dulce español por excelencia. Tanto de cara al turismo, como para tradición propia. Nos encantan los churros. En Cádiz, en Madrid o en Barcelona. De estrella y alargados, al estilo esponjoso de las porras, de lazo, rellenos.

Esta selección recoge las mejores churrerías de Barcelona, para que este día internacional de nuestro famoso dulce desayunes lo que mejor le sienta a la una mañana de lluvia: churros con chocolate.

Churrería San Román

Es un emblema de Barcelona que sobrevive desde 1969 y una garantía de calidad indiscutible. Tienen desde los clásicos churros con azúcar hasta los churros de chocolate. Además, no sólo hay tipo lazo o relleno, sino que también tiene porras, pestiños, buñuelos de bacalao o patatas. Apúntate bien este sitio imprescindible, sea para comer dulce o salado.

📍 Consell de Cent, 211

Comaxurros

La versión de churrería moderna. Muy chic, muy cuqui, muy fashion. Creen que la receta del churro, aunque ha de ser tradicional, siempre puede llegar más alto. Tienen de todo, rellenos de crema, fresa, chocolate, nata… ¡Pero también salados! De sobrasada, de jamón, de miel y queso y hasta una versión de «churros bravos».

📍Muntaner, 562

Granja & Chocolatería La Nena

Este lugar se podría recomendar a cualquier persona de cualquier edad, humor y apetito. Las sillas son de colores y hay juegos para los niños, pero también hay tranquilidad para una buena charla o un buen libro con un café, unos dulces o unos churros. Pues no tiene pinta de primeras, pero los tiene. Y, además, son de los mejores de Barcelona y de sobra conocidos en Gracia.

📍 Carrer de Ramón y Cajal, 36

Churrería Trébol

Su oferta alcanza una originalidad tal como los churros rellenos de frankfurt. Sin embargo este es un local de lo más clásico, el auténtico, ese que buscas cuando pones en internet «churrería» y te alegras de encontrar. ¿Y qué es lo que tiene que tener la auténtica churrería? Una churrería de verdad tiene que saber que ganas de comer churros entran a cualquier hora, cuánto más intempestiva, de hecho, mejor. Por eso la Churrería Trébol abre los sábados 24 horas.

📍 Córsega, 341

Granja La Pallaresa

Ese sitio en el que acabas con tu abuelo o con tu madre merendando churros con chocolate en navidades. Piensa que, a veces, cuando se dice de ir a por unos churros, se piensa antes el nombre de la calle que el del establecimiento. Y es que se trata de un lugar ya tan indiscutiblemente clásico, que a Petritxol se le conoce como la calle del chocolate.

Lo bueno, la garantía de un crujido perfecto y de un chocolate en su punto de espesor. Lo malo, las colas eternas.

📍 Petritxol, 11

La Churre

Solo quien ama los bares sabrá que cuanto menos actualizada su apariencia, mejores la calidad y el servicio. No, no es una regla que funcione el 100% de las veces, pero sí el 90% y ¡ay, cuando funciona! En este caso, cuando lo hace, ya eres cliente oficial y hasta que la muerte os separe. De sus churros con chocolate.

📍 Blai, 2

Viader

En esta granja de toda la vida se inventó el Cacaolat a principios de 1900. Aunque este local lleva abierto desde 1870 y sus productos y servicio siguen siendo únicos y reconocidos, dentro y fuera de Barcelona.

Claro que aquí también es difícil coger sitio, pero eso es buenísima señal. Tienen de todo y todo está bueno: no sólo churros y chocolates; además de su clásico Cacaolat en copa con nata por encima o su famosa crema catalana, tienen dulces, brioches, sandwiches, embutidos artesanos, conservas.

📍 Xuclà, 4

Granja Dulcinea

Te avisamos de que, si es la primera vez que vas a Dulcinea, vas a encontrarte con un lugar precioso y no sólo con uno de los mejores sitios para merendar en Barcelona en invierno. Todo se elabora de manera artesanal y al momento. Te gusten más o menos los dulces, aquí vas a caer rendida de placer.

Esta granja lleva desde el año 1941 en el barrio Gótico, cuando dejó de ser la Taberna de aceites y vinos que era desde el 1930. Parece que no han pasado los años ni por las paredes, ni por el suelo, ni por las recetas, ni por los camareros. Otra joya.

📍 Petritxol, 2

Gastronomía